<?xml version="1.0" encoding="utf-8" standalone="yes"?><rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"><channel><title>Herramientas digitales | Carlos Cámara Menoyo</title><link>https://carloscamara.es/tag/herramientas-digitales/</link><atom:link href="https://carloscamara.es/tag/herramientas-digitales/index.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><description>Herramientas digitales</description><generator>Wowchemy (https://wowchemy.com)</generator><language>es-es</language><lastBuildDate>Mon, 01 Dec 2014 00:16:41 +0100</lastBuildDate><image><url>https://carloscamara.es/images/icon_hu051840e80771456d8eedc5e7b188e0d9_131468_512x512_fill_lanczos_center_2.png</url><title>Herramientas digitales</title><link>https://carloscamara.es/tag/herramientas-digitales/</link></image><item><title>Hacia una cultura de software responsable: reflexiones sobre el aprendizaje de herramientas digitales en arquitectura</title><link>https://carloscamara.es/blog/2014/12/01/hacia-una-cultura-de-software-responsable-reflexiones-sobre-el-aprendizaje-de/</link><pubDate>Mon, 01 Dec 2014 00:16:41 +0100</pubDate><guid>https://carloscamara.es/blog/2014/12/01/hacia-una-cultura-de-software-responsable-reflexiones-sobre-el-aprendizaje-de/</guid><description>&lt;p>A pesar de lo evocadora y prototípica que resulta la imagen del arquitecto trabajando en su mesa de dibujo, con su paralex, sus &lt;em>rotrings&lt;/em> y su carboncillo, lo cierto es que hoy en día es imposible concebir nuestra profesión sin &lt;strong>medios informáticos.&lt;/strong> Tanto es así que, actualmente, sería imposible realizar en tiempo y forma toda la documentación gráfica y escrita que requiere un proyecto arquitectónico y todos los trámites burocráticos asociados a él. Sin embargo, las herramientas informáticas no son imprescindibles únicamente por el hecho de reducir tiempos o minimizar errores entre toda la documentación generada, sino también porque proporcionan &lt;strong>nuevas formas de expresión sin precedentes&lt;/strong>.&lt;/p>&lt;/p>
&lt;p>Así pues, queda fuera de toda duda la necesidad que tenemos los arquitectos de desenvolvernos adecuadamente con las herramientas informáticas, pero &lt;strong>¿cómo aprenden los futuros arquitectos a usarlas?&lt;/strong> Si bien ya hace más de 15 años desde que se empezaran a ver los primeros proyectos fines de carrera dibujados en CAD, lo cierto es que la inclusión de &lt;strong>asignaturas obligatorias&lt;/strong> en los planes de estudios de arquitectura es relativamente reciente. Este hecho es algo que podemos constatar quienes terminamos la carrera durante la primera década del año 2000 y nos vimos obligados a aprender, por nuestra cuenta y basándonos en el método de ensayo-error, a dibujar en CAD, a modelar en 3D, a hacer &lt;em>renders&lt;/em>, a realizar fotomontajes, a imprimir planos… incluso a pesar de la oposición al uso del ordenador de algunos profesores.&lt;/p>
&lt;p>Quizá, como reacción a esta posición tan poco pedagógica, la totalidad planes de estudios recientes presentan al menos una asignatura en los primeros cursos en la que se enseñan herramientas digitales. Algunas, incluso, empiezan a tener sus propios &lt;strong>laboratorios de fabricación digital. &lt;/strong>Sin embargo, un análisis más pormenorizado revela que la gran mayoría de estas asignaturas son &lt;strong>meramente instrumentales&lt;/strong> y que, en realidad, solo se enseña, como si de recetas de cocina se tratase, a utilizar programas de dos casas comerciales muy concretas. Quienes defienden esta postura se escudan en que son los &lt;strong>programas “más utilizados”,&lt;/strong> sin siquiera plantearse que los programas más comunes actualmente en nuestro entorno, pueden no serlo en cinco años (cuando los alumnos terminen la carrera) o en otro país (un escenario muy probable para muchos estudiantes).&lt;/p>
&lt;p>En mi opinión, se trata de un grave error por varios motivos. El primero es que la universidad no debería enseñar recetas o soluciones a problemas concretos, sino &lt;strong>enseñar a pensar y a resolver problemas reales&lt;/strong> por uno mismo. Por tanto, no aporta ningún valor una asignatura cuya única bibliografía es un manual y que &lt;strong>podría ser impartida por un comercial.&lt;/strong> A la postre, este método deja fuera de forma sistemática tecnologías, alternativas y debates muy necesarios. El segundo motivo es que el verdadero objetivo de cualquier escuela debe ser formar a &lt;strong>arquitectos independientes y críticos&lt;/strong> y, en ningún caso, crear futuros consumidores totalmente dependientes de productos que solo responden a una lógica de mercado. El tercer motivo, y el más importante, tiene que ver con cómo condicionan las herramientas utilizadas a la capacidad creativa y proyectual. En este sentido, soy un convencido de que &lt;strong>los programas informáticos y las tecnologías son herramientas y, por tanto, deben servir a quienes las utilizan, en lugar de condicionarles&lt;/strong>. Y, para que eso sea cierto, es imprescindible que el alumno entienda no tanto los &lt;em>cómos&lt;/em> de las herramientas (algo que adquirirá indefectiblemente a través de la experiencia y el tiempo), sino los &lt;em>porqués&lt;/em> que le permitan desarrollar su capacidad crítica, que tan útil resulta en tantas áreas de la profesión como de la vida; pero, sobre todo, su propio criterio. Un criterio que sirva tanto en la elección de las mejores herramientas para su casuística concreta (que tiene que ver con cosas tan dispares como los problemas a los que se enfrente, el presupuesto disponible, el tiempo o sus propias capacidades y habilidades), como en la manera de utilizarlas de forma óptima.&lt;/p>
&lt;p>&lt;strong>¿Cómo se traduce todo esto en una asignatura?&lt;/strong> Me gustaría poder decir que tengo soluciones sobre cómo debería ser la docencia de este tipo de asignaturas, pero no es así. Ni siquiera tras llevar impartiendo la asignatura Herramientas Digitales en la &lt;a href="http://etsa.usj.es/" class="ext" target="_blank">ETSA USJ&lt;/a> desde 2009 he encontrado la fórmula perfecta; así que, año tras año, tengo que ir haciendo ajustes. Y es que la realidad es mucho más compleja que lo expuesto anteriormente, a fin de cuentas intervienen factores como la relación entre &lt;strong>mercado y universidad&lt;/strong>, el papel que juegan o deben jugar los &lt;strong>programas de código abierto&lt;/strong> (y, en general, la cultura abierta; uno de los pilares del FABLAB), los prejuicios que hay en unos y otros… Pero, sea como fuere, las reflexiones anteriormente planteadas no se deben pasar por alto si queremos orientar nuestros pasos hacia la creación de una cultura digital responsable y alejarnos de la enseñanza que crea meros consumidores acríticos.&lt;/p>
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Artículo publicado originalmente en el &lt;a href="http://blogfundacion.arquia.es/2014/07/hacia-una-cultura-de-software-responsable-reflexiones-sobre-el-aprendizaje-de-herramientas-digitales-en-arquitectura/" class="ext" target="_blank">Blog de la Fundación Caja de Arquitectos&lt;/a>
&lt;/div>
&lt;/div></description></item><item><title>Proyecto Tango o qué ocurre cuando un smartphone es capaz de captar el movimiento y el espacio</title><link>https://carloscamara.es/blog/2014/03/16/proyecto-tango-o-que-ocurre-cuando-un-smartphone-es-capaz-de-captar-el-movimiento-y-el-espacio/</link><pubDate>Sun, 16 Mar 2014 00:50:34 +0100</pubDate><guid>https://carloscamara.es/blog/2014/03/16/proyecto-tango-o-que-ocurre-cuando-un-smartphone-es-capaz-de-captar-el-movimiento-y-el-espacio/</guid><description>
&lt;div style="position: relative; padding-bottom: 56.25%; height: 0; overflow: hidden;">
&lt;iframe src="https://www.youtube.com/embed/9_GD7kUbogk" style="position: absolute; top: 0; left: 0; width: 100%; height: 100%; border:0;" allowfullscreen title="YouTube Video">&lt;/iframe>
&lt;/div>
&lt;p>Hace unos días, un amigo me hizo llegar este vídeo en el que se ve como una persona escanea en tres dimensiones la habitación en la que se encuentra. Esto es algo que ya existe desde hace un tiempo, ya sea en forma de escáneres 3D profesionales como &lt;a href="http://cubify.com/Products/Sense" class="ext" target="_blank">el que tenemos&lt;/a> en la &lt;a href="http://etsa.usj.es" class="ext" target="_blank">ETSA USJ&lt;/a> (esperamos poder tener algún resultado publicable en un futuro no muy lejano) o &lt;a href="http://www.kscan3d.com/" class="ext" target="_blank">basados en el dispositivo kinect&lt;/a> que se utiliza en consolas como Xbox, pero lo que me llamó la atención es que ¡el dispositivo utilizado para escanear es un smartphone!&lt;/p>&lt;/p>
&lt;p>Como no podía salir de mi asombro y no entendía cómo podía escanearse un volúmen en tres dimensiones con una símple cámara (por mucho que tenga GPS y osciloscopio), busqué un poco más de información y descubrí que se trata de un prototipo de smartphone modificado que incorpora dos sensores que no llevan los smartphones normales&amp;nbsp; (en &lt;a href="http://techcrunch.com/2014/02/20/inside-the-revolutionary-3d-vision-chip-at-the-heart-of-googles-project-tango-phone/" class="ext" target="_blank">este artículo de techcrunch&lt;/a> explican cómo funcionan) y que forma parte de un proyecto de Google con nombre en código &lt;a href="https://www.google.com/atap/projecttango/" class="ext" target="_blank">Project Tango&lt;/a>, un proyecto que va mucho más allá que el de escanear volúmenes y objetos, pues está orientado en captar el movimiento y el espacio para obtener aplicaciones que no se centren únicamente en el sector de la arquitectura sino también en el de videojuegos, fabricación digital e incluso discapacitados sensoriales, tal y como muestra el vídeo a continuación:&lt;/p>
&lt;div style="position: relative; padding-bottom: 56.25%; height: 0; overflow: hidden;">
&lt;iframe src="https://www.youtube.com/embed/Qe10ExwzCqk" style="position: absolute; top: 0; left: 0; width: 100%; height: 100%; border:0;" allowfullscreen title="YouTube Video">&lt;/iframe>
&lt;/div>
&lt;p>Y a vosotros, ¿se os ocurren casos prácticos en los que vendría bien algo como esto?&lt;/p></description></item><item><title>“Pensamiento global, actuación local”: Una forma de afrontar los retos de futuro en la educación universitaria de la arquitectura: el caso de Herramientas Digitales</title><link>https://carloscamara.es/blog/2013/09/11/pensamiento-global-actuacion-local-una-forma-de-afrontar-los-retos-de-futuro-en-la-educacion-universitaria-de-la-arquitectura-el-caso-de-herramientas-digitales/</link><pubDate>Wed, 11 Sep 2013 09:04:36 +0100</pubDate><guid>https://carloscamara.es/blog/2013/09/11/pensamiento-global-actuacion-local-una-forma-de-afrontar-los-retos-de-futuro-en-la-educacion-universitaria-de-la-arquitectura-el-caso-de-herramientas-digitales/</guid><description>&lt;p>&lt;iframe src="https://prezi.com/embed/a2dg6qnyirmh/?bgcolor=ffffff&amp;amp;lock_to_path=0&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;autohide_ctrls=0&amp;amp;features=undefined&amp;amp;disabled_features=undefined" width="100%" height="400" frameborder="0">&lt;/iframe>&lt;/p>
&lt;p>Mientras ordenaba el disco duro de mi ordenador he encontrado el "paper" que envié para las &lt;a href="https://www.pa.upc.edu/Varis/altres/arqs/congresos/copy_of_International-Workshop-COAC-Barcelona-2012---Jornadas-Cientificas-COAC-Barcelona-2012" class="ext" target="_blank">Jornadas Científicas “ARQUITECTURA, EDUCACIÓN Y SOCIEDAD”&lt;/a> 2012,&amp;nbsp; en el que se desarrolla un poco más el contenido de la &lt;a href="http://carloscamara.es/conferencias/pensamiento-global-actuacion-global-y-retos-de-futuro-en-la-ensenanza-de-la">presentación&lt;/a> que encabeza este artículo. Me ha parecido relevante compartirlo ahora porque, más allá de explicar el funcionamiento de la asignatura de Herramientas Digitales que imparto en la &lt;a href="http://etsa.usj.es" class="ext" target="_blank">ETSA USJ&lt;/a> desde 2009, la situación que describe al principio del mismo acerca del &lt;a href="https://carloscamara.es/node/365">contexto cambiante&lt;/a> y del &lt;a href="https://carloscamara.es/node/366">estado de la enseñanza de la arquitectura&lt;/a> sigue siendo vigente y puede (me gustaría) dar todavía mucho debate.&lt;/p>
&lt;p>Dado que se trata de un texto relativamente largo he creido conveniente publicar en esta entrada el resúmen y en páginas siguientes iré colgando los distintos capítulos que lo conforman. El texto íntegro puede descargarse en el &lt;a href="http://carloscamara.es/pensamiento-global-actuacion-local/version-en-pdf">PDF Original &lt;/a>que se encuentra al final de la lectura.&lt;/p>&lt;p>Espero que sea de vuestro interés.&lt;/p>
&lt;hr>
&lt;h2>“Pensamiento global, actuación local”,&lt;/h2>&lt;h3>Una forma de afrontar los retos de futuro en la educación universitaria de la arquitectura: el caso de Herramientas Digitales&lt;/h3>&lt;p>&lt;strong>Resumen: &lt;/strong>En un contexto cambiante y convulso como el que está viviendo la arquitectura en estos momentos, son muchas las voces que postulan que la enseñanza universitaria de la arquitectura debería cambiar para adaptarse. Por un lado, está la eterna discusión respecto a cómo adaptar la situación específica española al contexto del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) que hace que en estos momentos coexistan hasta cuatro planes de estudios diferentes en las distintas escuelas de arquitectura españolas. Por otro, están aquellos quienes denuncian un alejamiento entre la educación universitaria y la realidad profesional y que el sector debe replantearse ya desde las propias escuelas.&lt;/p>&lt;p>Lejos de querer entrar en un debate sobre si el modelo de enseñanza universitario debe ser aplicado al mercado laboral o de si este, así como la profesión, deben ser reconsiderados globalmente, la presente comunicación hace gala de la máxima “Pensar globalmente, actuar localmente” poniendo énfasis en los pequeños cambios en el enfoque y metodología que pueden hacer los profesores desde sus respectivas asignaturas teniendo muy claro el contexto global de la profesión.&lt;/p>&lt;p>Para ello se centrará en los aciertos y errores del caso concreto del planteamiento de la asignatura Herramientas Digitales que imparto en la Universidad de San Jorge, una asignatura obligatoria de primer curso que lejos de ser una asignatura instrumental al uso, parte de la premisa de asumir que el uso de las herramientas informáticas son una necesidad y una realidad en el trabajo en un estudio de arquitectura.&lt;/p></description></item><item><title>“Pensamiento global, actuación local”: Una forma de afrontar los retos de futuro en la educación universitaria de la arquitectura: el caso de Herramientas Digitales</title><link>https://carloscamara.es/talk/2013-09-11-pensamiento-global-actuacion-local-una-forma-de-afrontar-los-retos-de-futuro-en-la/</link><pubDate>Fri, 04 May 2012 16:09:27 +0100</pubDate><guid>https://carloscamara.es/talk/2013-09-11-pensamiento-global-actuacion-local-una-forma-de-afrontar-los-retos-de-futuro-en-la/</guid><description>&lt;p>Sesión &lt;em>"&lt;a class="ext" href="http://prezi.com/a2dg6qnyirmh/pensamiento-global-actuacion-global-y-retos-de-futuro-en-la-ensenanza-de-la-arquitectura/" target="_blank">Pensamiento global, actuación local, una forma de afrontar los retos de futuro en la enseñanza universitaria de arquitectura: el caso de Herramientas Digitales&lt;/a>&lt;/em>&lt;em>"&lt;/em> en las &lt;a class="ext" href="https://www.pa.upc.edu/Varis/altres/arqs/congresos/copy_of_International-Workshop-COAC-Barcelona-2012---Jornadas-Cientificas-COAC-Barcelona-2012" target="_blank">Jornadas Científicas Internacionales COAC 2012&lt;/a> sobre arquitectura, educación y sociedad organizado conjuntamente por el el Colegio de Arquitectos de Cataluña y la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona.&lt;/p>
&lt;p>&lt;object classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" id="prezi_a2dg6qnyirmh" name="prezi_a2dg6qnyirmh" height="377" width="500">&lt;param name="movie" value="http://prezi.com/bin/preziloader.swf">&lt;param name="allowfullscreen" value="true">&lt;param name="allowscriptaccess" value="always">&lt;param name="bgcolor" value="#ffffff">&lt;param name="flashvars" value="prezi_id=a2dg6qnyirmh&amp;amp;lock_to_path=0&amp;amp;color=ffffff&amp;amp;autoplay=no&amp;amp;autohide_ctrls=0">&lt;embed allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always" bgcolor="#ffffff" flashvars="prezi_id=a2dg6qnyirmh&amp;amp;lock_to_path=0&amp;amp;color=ffffff&amp;amp;autoplay=no&amp;amp;autohide_ctrls=0" id="preziEmbed_a2dg6qnyirmh" name="preziEmbed_a2dg6qnyirmh" src="http://prezi.com/bin/preziloader.swf" type="application/x-shockwave-flash" height="377" width="500">&lt;/object>&lt;/p>
&lt;p>La ponencia se enmarca en el bloque relacionado con la enseñanza universitaria de arquitectura, y reivindica el poder que tenemos los profesores de incidir de forma humilde pero efectiva en tratar de dar respuesta a algunos de los problemas de los que adolece la educación universitaria en general y de la arquitectura en particular mediante pequeños ajustes en nuestras respectivas asignaturas, siguiendo la máxima de pensar globalmente y actuar localmente. Y para demostrarlo muestra la experiencia personal en la confección del plan de estudios de la asignatura que imparto en la &lt;a class="ext" href="http://etsa.usj.es/es/" target="_blank">ETSA de la Universidad San Jorge&lt;/a>, &lt;a class="ext" href="http://etsa.usj.es/es/asignatura/herramientas-digitales" target="_blank">Herramientas Digitales&lt;/a>, que si bien dista mucho de ser perfecta y tiene, por supuesto, algunos aspectos mejorables, ofrece una visión de la arquitectura actualizada y acorde con el contexto presente.&lt;/p></description></item><item><title>Del CAD al BIM (III): comparativa</title><link>https://carloscamara.es/blog/2011/03/16/del-cad-al-bim-iii-comparativa/</link><pubDate>Wed, 16 Mar 2011 00:16:41 +0100</pubDate><guid>https://carloscamara.es/blog/2011/03/16/del-cad-al-bim-iii-comparativa/</guid><description>&lt;p>Continuando con la serie de artículos &lt;em>del CAD al BIM&lt;/em>, cuelgo la siguiente presentación que realicé para la clase de Herramientas Digitales como introducción a lo que es el BIM.&lt;/p>
&lt;p>Quienes hayan leído los artículos anteriores verán conceptos repetidos, sin embargo esta presentación hace énfasis en la comparativa de ambos conceptos y, sobretodo, en el flujo de trabajo.&lt;/p>
&lt;iframe id="iframe_container" webkitallowfullscreen="" mozallowfullscreen="" allowfullscreen="" src="https://prezi.com/embed/qqt27qgvtssc/?bgcolor=ffffff&amp;amp;lock_to_path=0&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;autohide_ctrls=0&amp;amp;landing_data=bHVZZmNaNDBIWnNjdEVENDRhZDFNZGNIUE43MHdLNWpsdFJLb2ZHanI0dC9CZGxSZnZOSFhMQ2VkcEFsZ3lFeE9RPT0&amp;amp;landing_sign=5UbqsHtkqvdXbomQzyH2yp-JpoI_7JzZEwoHWkbuTq0" width="550" height="400" frameborder="0">&lt;/iframe></description></item><item><title>Del CAD al BIM (II): problemática I</title><link>https://carloscamara.es/blog/2009/02/02/del-cad-al-bim-ii-problematica-i/</link><pubDate>Mon, 02 Feb 2009 00:16:41 +0100</pubDate><guid>https://carloscamara.es/blog/2009/02/02/del-cad-al-bim-ii-problematica-i/</guid><description>&lt;p>&lt;strong>&lt;em>Y con unas ventajas tan evidentes... ¿por qué no se implanta masivamente?&lt;/em>&lt;/strong>&lt;/p>
&lt;p>En el post "&lt;a href="http://carloscamara.es/blog/2009/01/07/del-cad-al-bim/" title="Del CAD al BIM">Del CAD al BIM&lt;/a>" hablaba de las ventajas que supone el uso del BIM frente al CAD, que son numerosas e indiscutibles,&amp;nbsp; sin embargo hay un hecho claro que no se puede obviar y es que, en España, existe un uso masivo y casi monopolista de un único programa de CAD&amp;nbsp; que hace que el uso de los programas BIM sea poco menos que ciencia ficción para la gran mayoría de arquitectos hoy por hoy.&amp;nbsp; ¿A qué se debe todo esto?&amp;nbsp; ¿Por qué no se implanta si tiene unas ventajas tan evidentes?&amp;nbsp; Aunque la pregunta es clara y concisa puede que no haya una única respuesta, sino varias.&lt;!--break--> Una respuesta rápida sería decir que ocurre &lt;strong>por desconocimiento&lt;/strong>: aunque parezca mentira,&amp;nbsp; a pesar de que&amp;nbsp; el concepto del BIM no es para nada nuevo, es todavía algo muy difuso y no existen muchas personas que entiendan sus particularidades y, por tanto, sus ventajas. Si no se conoce la existencia de algo, difícilmente se podrá optar a ello.&lt;/p>&lt;p>Otra respuesta puede ser que &lt;strong>las personas que se encargan de comprar las herramientas informáticas no suelen ser las mismas que se pasan la mayor parte del tiempo usándolas&lt;/strong> y por tanto desconocen la problemática del método de trabajo utilizado y tampoco conocen las soluciones reales que ofrece el mercado. Sus preocupaciones y necesidades son otras muy alejadas.&lt;/p>&lt;p>El &lt;strong>precio&lt;/strong> podría llegar a ser otro impedimento pues podría parecer más elevado que el de los programas de CAD, a pesar de que se trata de conceptos distintos y por tanto difícilmente comparables. En el precio de un programa BIM no solo se está pagando por un programa de dibujo, sino que podríamos llegar a incluir licencias de otros programas como los de mediciones, modelado 3D, renderizado... y sobretodo hay que tener en cuenta la mejora de nuestra productividad y el ahorro en tiempo (y dinero) que eso supone. Si consideramos las horas que nos ahorramos en generar planos, en recuperar versiones antiguas, en coordinar trabajos en grupo,&amp;nbsp; revisión de planos buscando errores, en impresiones... seguro que no parecen tan caros (comparativamente hablando).&lt;/p>&lt;p>Dado que no son pocas las empresas que no entienden la necesidad de adquirir licencias de las herramientas informáticas que utilizan en su día a día existe otro factor ligado con el precio, y es la facilidad (o no) de encontrar &lt;strong>versiones&lt;em> "pirata"&lt;/em>&lt;/strong>. Si lo que únicamente se tiene en cuenta es no pagar ni un euro por los programas aún a pesar de incurrir en prácticas ilegales está claro cual será la elección: el programa cuya copia pirata sea más fácil de encontrar. Los programas de BIM tienen en la piratería un fuerte competidor ya que se da el caso de que sus copias ilegales no son fáciles de encontrar, por paradójico que parezca.&lt;/p>&lt;p>Otro asunto que no puede obviarse es que los programas BIM están enfocados a hacer edificios. Como muchos sabemos, en el proceso desde que se diseña un edificio hasta que se construye y se vende son muchos los profesionales implicados; los arquitectos somos un pequeño grupo dentro de un sector que compartimos con ingenieros, arquitectos técnicos, delineantes, promotores, constructores... Dado que cada uno de estos agentes tiene unas necesidades muy distintas, el programa que puede convenirle a uno no tiene por qué ser el mejor para otro, y sin embargo se tiene que poder &lt;strong>compartir y transmitir la información&lt;/strong> de unos a otros de forma sencilla para que todos puedan aprovecharla. Hasta ahora se ha optado por usar un programa que no le va mejor a nadie pero que todos entienden, pero existen alternativas a eso que pasan por los formatos de intercambio de datos.&lt;/p>&lt;p>Sin embargo, a pesar de que estas posibles respuestas no son para nada desdeñables esconden una respuesta de nivel superior que no es otra cosa que algo que&amp;nbsp; &lt;a href="http://carloscamara.es/blog/2006/12/20/por-una-cultura-de-software-responsable-i/">ya he denunciado en alguna ocasión&lt;/a>: &lt;strong>la falta de crítica/criterio &lt;/strong>en general y con el software en particular. Son pocas las personas que realmente se plantean si las herramientas informáticas que utilizan son las más adecuadas para ellos y simplemente se dejan arrastrar por la tónica general. Si realmente nos planteásemos cuales son nuestras necesidades reales, qué necesitamos, cuanto nos cuesta darles solución y pensásemos&amp;nbsp; si podríamos hacerlo mejor, en menos tiempo o con menos recursos la respuesta sería otra. Seguro.&lt;/p>&lt;p>Curiosamente, de todo esto no he oído hablar a ningún arquitecto detractor del BIM. De lo que sí hablan los arquitectos que no están a favor del uso del BIM es de su falta de flexibilidad, de que cohartan la capacidad creativa, condicionan los resultados... y de eso hablaré en el próximo artículo.&lt;/p></description></item><item><title>Del CAD al BIM</title><link>https://carloscamara.es/blog/2009/01/08/del-cad-al-bim/</link><pubDate>Thu, 08 Jan 2009 00:16:41 +0100</pubDate><guid>https://carloscamara.es/blog/2009/01/08/del-cad-al-bim/</guid><description>&lt;p>&lt;img src="https://carloscamara.es/img/post/bim_0.jpg" alt="">
&lt;strong>&lt;em>&amp;hellip;si los arquitectos nos dejan&amp;hellip;&lt;/em>&lt;/strong>&lt;/p>
&lt;p>A veces tengo la sensación de que, a pesar de lo que podría esperarse de una profesión creativa, los arquitectos somos reacios al cambio. Hace 15-20 años el sector de la construcción (y con él el de la arquitectura) vivió toda una transformación: el uso de programas de CAD como punta de lanza en la introducción de la informática como herramienta de trabajo principal. &lt;strong>Cualquier cambio genera una oposición que será tanto más grande cuanto más de revolucionario tenga éste&lt;/strong>, y el caso que nos ocupa es un claro ejemplo de ello. Yo no viví lo que supuso abandonar el lápiz y papel en su primera fase, era todavía bastante joven, pero sí que he podido vivir, años más tarde, los resquicios de la oposición que suscitó &lt;!--break-->&lt;/p>
&lt;p>Cuando accedí a la universidad, en 1998, el uso del CAD ya era algo cotidiano pero algunos de mis profesores se oponían a su utilización, ya que, decían, &lt;em>&amp;ldquo;coartan la capacidad creativa y proyectual&amp;rdquo;&lt;/em>, algo que no ocurría con el uso de Rotring o lápiz y papel. No quisiera parar esta vez en un tema que me apasiona: la relación entre herramientas de trabajo, procesos mentales y obra construida. En su lugar recalcar solamente una cosa: me consta que hoy, 10 años más tarde, todavía hay arquitectos que defienden esta tesis, a pesar de que ya nadie se plantea realmente un entorno productivo basado totalmente en lápiz y papel. Actualmente el arquitecto que tenemos en nuestro imaginario no es esa persona sentada delante de una mesa inclinada con papeles vegetales y escuadra y cartabón, ese lugar lo ocupa una persona que trabaja con ordenador y que hasta lo consulta a través de un dispositivo móvil en la obra. Síntoma de que hay un cambio de paradigma que se ha asumido como hecho.&lt;/p>
&lt;p>Y es que, ya lo decía &lt;strong>Heráclito&lt;/strong>, nada permanece, todo cambia, algo que es especialmente cierto en el mundo de la tecnología. Lo que antes decíamos que se asumía como símbolo de modernidad ha quedado obsoleto. El CAD tiene que dejar paso al BIM. Nadie discute las ventajas que introdujo el uso del CAD: mejoraba considerablemente la velocidad de trabajo frente al papel, añadía la posibilidad de guardar y recuperar en cualquier momento la información para consultarla o incluso ¡imprimirla!, se podían corregir errores, hacía fácil la representación de elementos complejos en 3D&amp;hellip; Tampoco se niega la revolución que supuso, pero si lo miramos fríamente (algo que solo permite hacer la distancia temporal) nos daremos cuenta de que la revolución fue relativa, pues no era más que la evolución lógica del lápiz y el papel: el primero se convertía en un ratón para introducir series de puntos con coordenadas en el espacio y el segundo en una pantalla. &lt;strong>En ningún momento se cambió realmente la manera de trabajar, pensar y entender la arquitectura. &lt;/strong>No ocurre lo mismo en el caso del BIM.&lt;/p>
&lt;h3>¿Pero qué es el BIM?&lt;/h3>
Las diferencias entre BIM y CAD son más que notables, aunque a priori no parezca que hay ninguna porque ambos usan la misma máquina y un software muy similar en apariencia. Sin embargo el BIM no es una herramienta de dibujo, aunque sirva (también) para dibujar. Su mayor baza no es que permita trabajar más rápido, sino el&lt;strong> almacenamiento de información y la relación que existe entre ella&lt;/strong>, que al fin y al cabo es de lo que hablan sus siglas: &lt;em>Building Information Modelling &lt;/em>(o Modelización de la información del edificio). Esto que parece baladí, no lo es en absoluto pues tiene grandes ventajas, a saber:
&lt;ul>
&lt;li>&lt;strong>Consistencia de los proyectos:&lt;/strong> cuando se hace un cambio, éste aparece reflejado en planta, alzado, sección... por tanto siempre habrá una consistencia entre todos los documentos que forman el proyecto, algo difícil de conseguir en el CAD. A decir verdad esto ocurre porque solo existe un único objeto: el modelo virtual, y las plantas, secciones, detalles... son representaciones de éste, algo que no ocurría literalmente con el CAD, pues cada uno de ellos eran entidades independientes.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Elementos con propiedades físicas:&lt;/strong> dado que en lugar de usar líneas, círculos... se representan elementos físicos tales como muros, techos, puertas, ventanas... éstos tienen la particularidad de que pueden dotarse de propiedades físicas tales como materiales, acabados, precios... y luego establer operaciones e informes con ellos.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Bases de datos relacionadas:&lt;/strong> las propiedades de los objetos se almacenan en una base de dato relacional, de tal manera que conociendo esos datos y el número de elementos que existen con cada una de estas propiedades, se pueden generar informes automatizados de recuentos de elementos constructivos (por ejemplo carpinterías) que además de ser casi instantáneos no darán opción a error y pueden actualizarse dinámicamente (no solo podemos cambiar algo en el plano y se cambiará en el informe sino que si lo cambiamos en el informe también cambiará en el plano)&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Gestión de la información:&lt;/strong> un problema clásico del trabajo en CAD es la enorme cantidad de archivos distintos que se generan, llegando a dificultar enormemente la tarea de encontrar el archivo y la versión que necesitamos (&lt;a href="http://carloscamara.es/blog/2007/01/16/nombrar-archivos-o-como-mantener-el-orden-en-los-proyectos/">1&lt;/a>) para trabajar o imprimir. El problema crece exponencialmente cuanto más complejo es el proyecto o mayor es el número de personas que trabajan en él. Con los programas BIM esto se facilita sobremanera y se facilita también el trabajo en grupo, la localización de información, impresión por lotes...&lt;/li>
&lt;/ul>
&lt;h3>Retos de futuro&lt;/h3>
De lo comentado anteriormente se desprende un corolario interesantísimo:  Una de las mayores ventajas que ofrece el BIM es que al ampliar el tipo de información que admite y relacionarla entre ella, abre un gran número de posibilidades de crecimiento que hoy por hoy no existen pero podrían ser una realidad en un futuro muy próximo.  tales como:
&lt;ul>
&lt;li>Dotar a los elementos constructivos de propiedades físicas que permitan calcular el comportamiento térmico del edificio en lugar de tener que usar programas de terceros como LIDER o CALENER que te obligan, además, a redibujar el edificio.&lt;/li>
&lt;li>Llevando la idea anterior más allá también podría funcionar para calcular las transmisiones de carga y el comportamiento estructural. El concepto es el mismo.&lt;/li>
&lt;li>Integrar la documentación escrita del proyecto con los datos del mismo. Actualmente las memorias descriptivas y constructivas requieren de la introducción de muchos datos técnicos del proyecto (cuadros de superficies, datos de agentes, datos del proyecto, presupuesto...). Estos datos podrían ser parte de la base de datos del modelo virtual e integrarse con las memorias, ganando, una vez más, tiempo y consistencia entre toda la documentación presentada.&lt;/li>
&lt;li>...&lt;/li>
&lt;/ul>
En resumen: como comentaba al principio del escrito, el BIM introduce un nuevo modo de entender el trabajo  en el que planos, datos, detalles... están relacionados entre sí formando un conjunto sólido, un modelo virtual del edificio del que se pueden extraer todo tipo de datos y representaciones, con el objetivo de incrementar la productividad y mejorar la seguridad de que lo que se representa es coherente y correcto. Ese cambio de modelo conceptual es a su vez su mayor enemigo, pues  supone, en efecto, un cambio en la manera de trabajar, y eso es algo a lo que muchos no están dispuestos a renunciar o simplemente no pueden. Es evidente que el cambio está a la vuelta de la esquina y será para bien. ¿Le abriremos las puertas los arquitectos?
&lt;h3>Enlaces de interés y referencias:&lt;/h3>
1:  &lt;a href="http://carloscamara.es/blog/2007/01/16/nombrar-archivos-o-como-mantener-el-orden-en-los-proyectos/">Nombrar archivos (o como mantener el orden en los proyectos) &lt;/a>
&lt;p>2:  En &lt;a href="http://www2.csostenible.net/es_es/tclave/temames/Pages/bim.aspx" target="_blank"> este artículo&lt;/a> de la Agenda de la Construcció Sostenible se desarrolla más extensamente la idea de relacionar programas de BIM con el cálculo energético de los edificios.&lt;/p>
&lt;p>Programas BIM:&lt;/p>
&lt;ul>
&lt;li>&lt;a href="http://www.archicad.es/" target="_blank">Archicad (Graphisoft)&lt;/a> &lt;a href="http://www.archicad.es/" target="_blank">
&lt;/a>&lt;/li>
&lt;li>&lt;a href="http://www.nemetschek.es/" target="_blank">Allplan (Nemetscheck)&lt;/a>&lt;/li>
&lt;li>&lt;a href="http://www.autodesk.es/revitarchitecture" target="_blank">Revit (Autodesk)&lt;/a>&lt;/li>
&lt;/ul></description></item><item><title>Nombrar archivos (o como mantener el orden en los proyectos)</title><link>https://carloscamara.es/blog/2007/01/16/nombrar-archivos-o-como-mantener-el-orden-en-los-proyectos/</link><pubDate>Tue, 16 Jan 2007 00:16:41 +0100</pubDate><guid>https://carloscamara.es/blog/2007/01/16/nombrar-archivos-o-como-mantener-el-orden-en-los-proyectos/</guid><description>&lt;p>Los proyectos de arquitectura suelen desarrollarse en periodos largos de tiempo y generan un gran número de archivos y directorios. Si no hemos sido rigurosos y ordenados, la tarea aparentemente trivial de recuperar un plano concreto desarrollado hace unos meses o unos años (una situación bastante cotidiana en la profesión) puede convertirse en una auténtica odisea que puede desembocar en graves errores.&lt;/p>
&lt;p>Mantener un orden de archivos y seguir un patrón al darles nombre que nos permita saber en todo momento y de manera rápida qué es lo que contienen cobran una importancia vial.&lt;/p>
&lt;p>Este artículo se centrará en dar unos criterios para crear un código propio para nombrar los archivos de manera eficiente que nos permita saber el tipo de información que contiene, su versión, el proyecto al que pertenecen&amp;hellip;&lt;/p>
&lt;h2>Índice&lt;/h2>
&lt;nav id="TableOfContents">
&lt;ul>
&lt;li>&lt;a href="#versiones-anteriores">Versiones anteriores&lt;/a>&lt;/li>
&lt;li>&lt;a href="#nombre-del-proyecto">Nombre del proyecto&lt;/a>&lt;/li>
&lt;li>&lt;a href="#información-del-contenido">Información del contenido&lt;/a>&lt;/li>
&lt;li>&lt;a href="#otros-datos">Otros datos&lt;/a>&lt;/li>
&lt;li>&lt;a href="#consideraciones-generales">Consideraciones generales&lt;/a>&lt;/li>
&lt;/ul>
&lt;/nav>
&lt;h2 id="versiones-anteriores">Versiones anteriores&lt;/h2>
&lt;p>Soy partidario de no eliminar archivos antiguos, ya que el proceso proyectual a veces nos obliga a volver a soluciones que anteriormente habíamos desechado pero que por algún motivo vuelven a tener validez, eso origina un gran número de archivos y ponerles un nombre adecuado para identificar cual es la versión válida con la que deberemos trabajar puede ser complicado. Un sistema sencillo para identificarlos es añadir un número al archivo que nos permita identificar su número de versión. Sin embargo antes de aplicar este método tan sencillo en apariencia cabría hacer algunas consideraciones: &lt;em>¿lo añadimos como prefijo o como sufijo? ¿la última versión será siempre la de número más alto? ¿cuantas versiones podemos tener de un mismo archivo?&lt;/em>&lt;/p>
&lt;p>Por defecto, los sistemas operativos suelen ordenar sus archivos alfabéticamente, lo que puede hacer desaconsejable añadir un prefijo que determine el número de versión al nombre de archivo: si tenemos tres archivos (A, B y C) y cada uno tiene un par de versiones (1-A, 2-A, 1-B, 2-B, 1-C, 2-C) al ordenarse alfabéticamente el orden sería este: 1-A, 1-B, 1-C, 2-A, 2-B, 2-C&amp;hellip; y así sucesivamente. Los archivos se mezclarían y estarían ordenados por el número de versión.&lt;/p>
&lt;p>La tendencia habitual es la de ir añadiendo números a la última versión y cuanto más elevados sean será sinónimo de tener una versión más actual. Esto conlleva un problema cuando se trabaja con archivos vinculados o referenciados: al añadir un sufijo, el nombre del archivo cambia, y por lo tanto el vínculo se pierde o no se actualiza. Cambiar el vínculo no suele suponer mucho engorro pero es algo que no se debería hacer más que una sola vez (esa es la filosofía de los archivos vinculados al fin y al cabo). Una buena opción para evitar ese problema es que la última versión sea siempre la única que no tiene sufijo, y las copias serán las que se numeren. Cuanto mayor sea el número, quiere decir que la copia es más actual.&lt;/p>
&lt;p>Otro sistema podría ser añadir una fecha al archivo, si bien esta información es redundante por estar en las propiedades de cada archivo, es mucho más fácil y rápida de leer. Pueden aplicarse las mismas reflexiones hechas anteriormente.&lt;/p>
&lt;h2 id="nombre-del-proyecto">Nombre del proyecto&lt;/h2>
&lt;p>Una opción interesante que puede facilitarnos el nombre de archivo es la de informar acerca del proyecto al que pertenecen. Esta información puede parecer algo redundante, pues los archivos suelen estar emplazados en un directorio que contiene esa misma información, sin embargo la experiencia dice que a veces los archivos no están en el sitio donde deberían estar (máxime si intercambiamos varios emails con nuestros colaboradores). Si a los proyectos les añadimos un código y a cada archivo le dotamos de ese código, será evidente si un archivo está fuera de su localización y será muy fácil moverlo al lugar correcto.&lt;/p>
&lt;h2 id="información-del-contenido">Información del contenido&lt;/h2>
&lt;p>Este es quizá el aspecto más evidente del nombre de un archivo, pero no por ello menos importante: el archivo debe informarnos de qué tipo de información contiene sin que sea necesario abrirlo para ver si se trata de una memoria, un presupuesto, un plano de instalaciones o un render. Una breve descripción bastará para satisfacer este propósito, sin embargo hay que tener en cuenta que aunque los sistemas operativos actuales permiten escribir nombres de muchos caracteres no hay que abusar de ello. No hay que olvidar que lo que estamos intentando es leer en el menor tiempo posible la mayor cantidad de información posible. Además, se da el caso de que algunos programas no admiten nombres más largos de 21 caracteres + la extensión: si usamos nombres cortos nos ahorraremos problemas de incompatibilidades.
Otro método puede ser establecer un código de letras; puede que al principio sea engorroso y su lectura no sea tan inmediata, pero con el tiempo este sistema puede ser tremendamente eficaz a la vez que rápido.&lt;/p>
&lt;h2 id="otros-datos">Otros datos&lt;/h2>
&lt;p>Algunas personas opinarán que además de todo lo expuesto anteriormente, el nombre de un archivo también debería dar información sobre si se trata de un archivo de arquitectura, ingeniería, urbanización&amp;hellip; o de la fase de proyecto en la que se encuentran (estudios previos, proyecto básico, proyecto ejecutivo&amp;hellip;), por dar algunos ejemplos.&lt;/p>
&lt;h2 id="consideraciones-generales">Consideraciones generales&lt;/h2>
&lt;p>Llegados a este punto, un error habitual suele ser el de idear un código que trate de dar solución a todos los temas que aquí se han planteado e incluso otros nuevos, lo cual suele ser contraproducente pues resultan en nombres de archivo muy complicados, largos y difíciles de leer. El método utilizado lejos de ser un sistema rígido e inmutable debe de ser lo suficientemente flexible como para permitir mejoras en el tiempo, y para ello será imprescindible hacer un análisis exhaustivo de la realidad de cada uno que permita diseñar un sistema que satisfaga nuestras necesidades tanto presentes como las que preveamos que pueden ocurrir en un futuro no lejano y deseado.&lt;/p>
&lt;p>Nombrar los archivos es algo muy personal y no existen fórmulas magistrales: el sistema que nos funciona de maravilla puede no servirle para nada a otro despacho de arquitectura. La experiencia, propia o ajena (este artículo es un ejemplo de ello), será de gran ayuda en estos casos.&lt;/p>
&lt;p>&lt;strong>Autor:&lt;/strong> &lt;a title="Ver página personal" href="http://carloscamara.es/perfil.html" target="_blank">Carlos Cámara Menoyo&lt;/a>&lt;strong>
Fecha: &lt;/strong>14/01/2007
&lt;strong>Permalink:&lt;/strong> &lt;a title="permalink" href="http://carloscamara.es/blog/2007/01/16/nombrar-archivos-o-como-mantener-el-orden-en-los-proyectos/" target="_blank">ver enlace original&lt;/a>
&lt;strong>Contexto:&lt;/strong> A raiz de una consulta en el foro de &lt;a title="Plusarquitectura" href="http://www.plusarquitectura.info" target="_blank">+arquitectura&lt;/a> decidí poner por escrito las reflexiones a las que había llegado respecto este tema durante mi experiencia laboral.&lt;/p></description></item></channel></rss>