<?xml version="1.0" encoding="utf-8" standalone="yes"?><rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"><channel><title>cultura digital | Carlos Cámara Menoyo</title><link>https://carloscamara.es/tag/cultura-digital/</link><atom:link href="https://carloscamara.es/tag/cultura-digital/index.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><description>cultura digital</description><generator>Wowchemy (https://wowchemy.com)</generator><language>es-es</language><lastBuildDate>Mon, 01 Dec 2014 00:16:41 +0100</lastBuildDate><image><url>https://carloscamara.es/images/icon_hu051840e80771456d8eedc5e7b188e0d9_131468_512x512_fill_lanczos_center_2.png</url><title>cultura digital</title><link>https://carloscamara.es/tag/cultura-digital/</link></image><item><title>Hacia una cultura de software responsable: reflexiones sobre el aprendizaje de herramientas digitales en arquitectura</title><link>https://carloscamara.es/blog/2014/12/01/hacia-una-cultura-de-software-responsable-reflexiones-sobre-el-aprendizaje-de/</link><pubDate>Mon, 01 Dec 2014 00:16:41 +0100</pubDate><guid>https://carloscamara.es/blog/2014/12/01/hacia-una-cultura-de-software-responsable-reflexiones-sobre-el-aprendizaje-de/</guid><description>&lt;p>A pesar de lo evocadora y prototípica que resulta la imagen del arquitecto trabajando en su mesa de dibujo, con su paralex, sus &lt;em>rotrings&lt;/em> y su carboncillo, lo cierto es que hoy en día es imposible concebir nuestra profesión sin &lt;strong>medios informáticos.&lt;/strong> Tanto es así que, actualmente, sería imposible realizar en tiempo y forma toda la documentación gráfica y escrita que requiere un proyecto arquitectónico y todos los trámites burocráticos asociados a él. Sin embargo, las herramientas informáticas no son imprescindibles únicamente por el hecho de reducir tiempos o minimizar errores entre toda la documentación generada, sino también porque proporcionan &lt;strong>nuevas formas de expresión sin precedentes&lt;/strong>.&lt;/p>&lt;/p>
&lt;p>Así pues, queda fuera de toda duda la necesidad que tenemos los arquitectos de desenvolvernos adecuadamente con las herramientas informáticas, pero &lt;strong>¿cómo aprenden los futuros arquitectos a usarlas?&lt;/strong> Si bien ya hace más de 15 años desde que se empezaran a ver los primeros proyectos fines de carrera dibujados en CAD, lo cierto es que la inclusión de &lt;strong>asignaturas obligatorias&lt;/strong> en los planes de estudios de arquitectura es relativamente reciente. Este hecho es algo que podemos constatar quienes terminamos la carrera durante la primera década del año 2000 y nos vimos obligados a aprender, por nuestra cuenta y basándonos en el método de ensayo-error, a dibujar en CAD, a modelar en 3D, a hacer &lt;em>renders&lt;/em>, a realizar fotomontajes, a imprimir planos… incluso a pesar de la oposición al uso del ordenador de algunos profesores.&lt;/p>
&lt;p>Quizá, como reacción a esta posición tan poco pedagógica, la totalidad planes de estudios recientes presentan al menos una asignatura en los primeros cursos en la que se enseñan herramientas digitales. Algunas, incluso, empiezan a tener sus propios &lt;strong>laboratorios de fabricación digital. &lt;/strong>Sin embargo, un análisis más pormenorizado revela que la gran mayoría de estas asignaturas son &lt;strong>meramente instrumentales&lt;/strong> y que, en realidad, solo se enseña, como si de recetas de cocina se tratase, a utilizar programas de dos casas comerciales muy concretas. Quienes defienden esta postura se escudan en que son los &lt;strong>programas “más utilizados”,&lt;/strong> sin siquiera plantearse que los programas más comunes actualmente en nuestro entorno, pueden no serlo en cinco años (cuando los alumnos terminen la carrera) o en otro país (un escenario muy probable para muchos estudiantes).&lt;/p>
&lt;p>En mi opinión, se trata de un grave error por varios motivos. El primero es que la universidad no debería enseñar recetas o soluciones a problemas concretos, sino &lt;strong>enseñar a pensar y a resolver problemas reales&lt;/strong> por uno mismo. Por tanto, no aporta ningún valor una asignatura cuya única bibliografía es un manual y que &lt;strong>podría ser impartida por un comercial.&lt;/strong> A la postre, este método deja fuera de forma sistemática tecnologías, alternativas y debates muy necesarios. El segundo motivo es que el verdadero objetivo de cualquier escuela debe ser formar a &lt;strong>arquitectos independientes y críticos&lt;/strong> y, en ningún caso, crear futuros consumidores totalmente dependientes de productos que solo responden a una lógica de mercado. El tercer motivo, y el más importante, tiene que ver con cómo condicionan las herramientas utilizadas a la capacidad creativa y proyectual. En este sentido, soy un convencido de que &lt;strong>los programas informáticos y las tecnologías son herramientas y, por tanto, deben servir a quienes las utilizan, en lugar de condicionarles&lt;/strong>. Y, para que eso sea cierto, es imprescindible que el alumno entienda no tanto los &lt;em>cómos&lt;/em> de las herramientas (algo que adquirirá indefectiblemente a través de la experiencia y el tiempo), sino los &lt;em>porqués&lt;/em> que le permitan desarrollar su capacidad crítica, que tan útil resulta en tantas áreas de la profesión como de la vida; pero, sobre todo, su propio criterio. Un criterio que sirva tanto en la elección de las mejores herramientas para su casuística concreta (que tiene que ver con cosas tan dispares como los problemas a los que se enfrente, el presupuesto disponible, el tiempo o sus propias capacidades y habilidades), como en la manera de utilizarlas de forma óptima.&lt;/p>
&lt;p>&lt;strong>¿Cómo se traduce todo esto en una asignatura?&lt;/strong> Me gustaría poder decir que tengo soluciones sobre cómo debería ser la docencia de este tipo de asignaturas, pero no es así. Ni siquiera tras llevar impartiendo la asignatura Herramientas Digitales en la &lt;a href="http://etsa.usj.es/" class="ext" target="_blank">ETSA USJ&lt;/a> desde 2009 he encontrado la fórmula perfecta; así que, año tras año, tengo que ir haciendo ajustes. Y es que la realidad es mucho más compleja que lo expuesto anteriormente, a fin de cuentas intervienen factores como la relación entre &lt;strong>mercado y universidad&lt;/strong>, el papel que juegan o deben jugar los &lt;strong>programas de código abierto&lt;/strong> (y, en general, la cultura abierta; uno de los pilares del FABLAB), los prejuicios que hay en unos y otros… Pero, sea como fuere, las reflexiones anteriormente planteadas no se deben pasar por alto si queremos orientar nuestros pasos hacia la creación de una cultura digital responsable y alejarnos de la enseñanza que crea meros consumidores acríticos.&lt;/p>
&lt;div class="alert alert-note">
&lt;div>
Artículo publicado originalmente en el &lt;a href="http://blogfundacion.arquia.es/2014/07/hacia-una-cultura-de-software-responsable-reflexiones-sobre-el-aprendizaje-de-herramientas-digitales-en-arquitectura/" class="ext" target="_blank">Blog de la Fundación Caja de Arquitectos&lt;/a>
&lt;/div>
&lt;/div></description></item><item><title>Del CAD al BIM (III): comparativa</title><link>https://carloscamara.es/blog/2011/03/16/del-cad-al-bim-iii-comparativa/</link><pubDate>Wed, 16 Mar 2011 00:16:41 +0100</pubDate><guid>https://carloscamara.es/blog/2011/03/16/del-cad-al-bim-iii-comparativa/</guid><description>&lt;p>Continuando con la serie de artículos &lt;em>del CAD al BIM&lt;/em>, cuelgo la siguiente presentación que realicé para la clase de Herramientas Digitales como introducción a lo que es el BIM.&lt;/p>
&lt;p>Quienes hayan leído los artículos anteriores verán conceptos repetidos, sin embargo esta presentación hace énfasis en la comparativa de ambos conceptos y, sobretodo, en el flujo de trabajo.&lt;/p>
&lt;iframe id="iframe_container" webkitallowfullscreen="" mozallowfullscreen="" allowfullscreen="" src="https://prezi.com/embed/qqt27qgvtssc/?bgcolor=ffffff&amp;amp;lock_to_path=0&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;autohide_ctrls=0&amp;amp;landing_data=bHVZZmNaNDBIWnNjdEVENDRhZDFNZGNIUE43MHdLNWpsdFJLb2ZHanI0dC9CZGxSZnZOSFhMQ2VkcEFsZ3lFeE9RPT0&amp;amp;landing_sign=5UbqsHtkqvdXbomQzyH2yp-JpoI_7JzZEwoHWkbuTq0" width="550" height="400" frameborder="0">&lt;/iframe></description></item><item><title>Del CAD al BIM (II): problemática I</title><link>https://carloscamara.es/blog/2009/02/02/del-cad-al-bim-ii-problematica-i/</link><pubDate>Mon, 02 Feb 2009 00:16:41 +0100</pubDate><guid>https://carloscamara.es/blog/2009/02/02/del-cad-al-bim-ii-problematica-i/</guid><description>&lt;p>&lt;strong>&lt;em>Y con unas ventajas tan evidentes... ¿por qué no se implanta masivamente?&lt;/em>&lt;/strong>&lt;/p>
&lt;p>En el post "&lt;a href="http://carloscamara.es/blog/2009/01/07/del-cad-al-bim/" title="Del CAD al BIM">Del CAD al BIM&lt;/a>" hablaba de las ventajas que supone el uso del BIM frente al CAD, que son numerosas e indiscutibles,&amp;nbsp; sin embargo hay un hecho claro que no se puede obviar y es que, en España, existe un uso masivo y casi monopolista de un único programa de CAD&amp;nbsp; que hace que el uso de los programas BIM sea poco menos que ciencia ficción para la gran mayoría de arquitectos hoy por hoy.&amp;nbsp; ¿A qué se debe todo esto?&amp;nbsp; ¿Por qué no se implanta si tiene unas ventajas tan evidentes?&amp;nbsp; Aunque la pregunta es clara y concisa puede que no haya una única respuesta, sino varias.&lt;!--break--> Una respuesta rápida sería decir que ocurre &lt;strong>por desconocimiento&lt;/strong>: aunque parezca mentira,&amp;nbsp; a pesar de que&amp;nbsp; el concepto del BIM no es para nada nuevo, es todavía algo muy difuso y no existen muchas personas que entiendan sus particularidades y, por tanto, sus ventajas. Si no se conoce la existencia de algo, difícilmente se podrá optar a ello.&lt;/p>&lt;p>Otra respuesta puede ser que &lt;strong>las personas que se encargan de comprar las herramientas informáticas no suelen ser las mismas que se pasan la mayor parte del tiempo usándolas&lt;/strong> y por tanto desconocen la problemática del método de trabajo utilizado y tampoco conocen las soluciones reales que ofrece el mercado. Sus preocupaciones y necesidades son otras muy alejadas.&lt;/p>&lt;p>El &lt;strong>precio&lt;/strong> podría llegar a ser otro impedimento pues podría parecer más elevado que el de los programas de CAD, a pesar de que se trata de conceptos distintos y por tanto difícilmente comparables. En el precio de un programa BIM no solo se está pagando por un programa de dibujo, sino que podríamos llegar a incluir licencias de otros programas como los de mediciones, modelado 3D, renderizado... y sobretodo hay que tener en cuenta la mejora de nuestra productividad y el ahorro en tiempo (y dinero) que eso supone. Si consideramos las horas que nos ahorramos en generar planos, en recuperar versiones antiguas, en coordinar trabajos en grupo,&amp;nbsp; revisión de planos buscando errores, en impresiones... seguro que no parecen tan caros (comparativamente hablando).&lt;/p>&lt;p>Dado que no son pocas las empresas que no entienden la necesidad de adquirir licencias de las herramientas informáticas que utilizan en su día a día existe otro factor ligado con el precio, y es la facilidad (o no) de encontrar &lt;strong>versiones&lt;em> "pirata"&lt;/em>&lt;/strong>. Si lo que únicamente se tiene en cuenta es no pagar ni un euro por los programas aún a pesar de incurrir en prácticas ilegales está claro cual será la elección: el programa cuya copia pirata sea más fácil de encontrar. Los programas de BIM tienen en la piratería un fuerte competidor ya que se da el caso de que sus copias ilegales no son fáciles de encontrar, por paradójico que parezca.&lt;/p>&lt;p>Otro asunto que no puede obviarse es que los programas BIM están enfocados a hacer edificios. Como muchos sabemos, en el proceso desde que se diseña un edificio hasta que se construye y se vende son muchos los profesionales implicados; los arquitectos somos un pequeño grupo dentro de un sector que compartimos con ingenieros, arquitectos técnicos, delineantes, promotores, constructores... Dado que cada uno de estos agentes tiene unas necesidades muy distintas, el programa que puede convenirle a uno no tiene por qué ser el mejor para otro, y sin embargo se tiene que poder &lt;strong>compartir y transmitir la información&lt;/strong> de unos a otros de forma sencilla para que todos puedan aprovecharla. Hasta ahora se ha optado por usar un programa que no le va mejor a nadie pero que todos entienden, pero existen alternativas a eso que pasan por los formatos de intercambio de datos.&lt;/p>&lt;p>Sin embargo, a pesar de que estas posibles respuestas no son para nada desdeñables esconden una respuesta de nivel superior que no es otra cosa que algo que&amp;nbsp; &lt;a href="http://carloscamara.es/blog/2006/12/20/por-una-cultura-de-software-responsable-i/">ya he denunciado en alguna ocasión&lt;/a>: &lt;strong>la falta de crítica/criterio &lt;/strong>en general y con el software en particular. Son pocas las personas que realmente se plantean si las herramientas informáticas que utilizan son las más adecuadas para ellos y simplemente se dejan arrastrar por la tónica general. Si realmente nos planteásemos cuales son nuestras necesidades reales, qué necesitamos, cuanto nos cuesta darles solución y pensásemos&amp;nbsp; si podríamos hacerlo mejor, en menos tiempo o con menos recursos la respuesta sería otra. Seguro.&lt;/p>&lt;p>Curiosamente, de todo esto no he oído hablar a ningún arquitecto detractor del BIM. De lo que sí hablan los arquitectos que no están a favor del uso del BIM es de su falta de flexibilidad, de que cohartan la capacidad creativa, condicionan los resultados... y de eso hablaré en el próximo artículo.&lt;/p></description></item><item><title>Del CAD al BIM</title><link>https://carloscamara.es/blog/2009/01/08/del-cad-al-bim/</link><pubDate>Thu, 08 Jan 2009 00:16:41 +0100</pubDate><guid>https://carloscamara.es/blog/2009/01/08/del-cad-al-bim/</guid><description>&lt;p>&lt;img src="https://carloscamara.es/img/post/bim_0.jpg" alt="">
&lt;strong>&lt;em>&amp;hellip;si los arquitectos nos dejan&amp;hellip;&lt;/em>&lt;/strong>&lt;/p>
&lt;p>A veces tengo la sensación de que, a pesar de lo que podría esperarse de una profesión creativa, los arquitectos somos reacios al cambio. Hace 15-20 años el sector de la construcción (y con él el de la arquitectura) vivió toda una transformación: el uso de programas de CAD como punta de lanza en la introducción de la informática como herramienta de trabajo principal. &lt;strong>Cualquier cambio genera una oposición que será tanto más grande cuanto más de revolucionario tenga éste&lt;/strong>, y el caso que nos ocupa es un claro ejemplo de ello. Yo no viví lo que supuso abandonar el lápiz y papel en su primera fase, era todavía bastante joven, pero sí que he podido vivir, años más tarde, los resquicios de la oposición que suscitó &lt;!--break-->&lt;/p>
&lt;p>Cuando accedí a la universidad, en 1998, el uso del CAD ya era algo cotidiano pero algunos de mis profesores se oponían a su utilización, ya que, decían, &lt;em>&amp;ldquo;coartan la capacidad creativa y proyectual&amp;rdquo;&lt;/em>, algo que no ocurría con el uso de Rotring o lápiz y papel. No quisiera parar esta vez en un tema que me apasiona: la relación entre herramientas de trabajo, procesos mentales y obra construida. En su lugar recalcar solamente una cosa: me consta que hoy, 10 años más tarde, todavía hay arquitectos que defienden esta tesis, a pesar de que ya nadie se plantea realmente un entorno productivo basado totalmente en lápiz y papel. Actualmente el arquitecto que tenemos en nuestro imaginario no es esa persona sentada delante de una mesa inclinada con papeles vegetales y escuadra y cartabón, ese lugar lo ocupa una persona que trabaja con ordenador y que hasta lo consulta a través de un dispositivo móvil en la obra. Síntoma de que hay un cambio de paradigma que se ha asumido como hecho.&lt;/p>
&lt;p>Y es que, ya lo decía &lt;strong>Heráclito&lt;/strong>, nada permanece, todo cambia, algo que es especialmente cierto en el mundo de la tecnología. Lo que antes decíamos que se asumía como símbolo de modernidad ha quedado obsoleto. El CAD tiene que dejar paso al BIM. Nadie discute las ventajas que introdujo el uso del CAD: mejoraba considerablemente la velocidad de trabajo frente al papel, añadía la posibilidad de guardar y recuperar en cualquier momento la información para consultarla o incluso ¡imprimirla!, se podían corregir errores, hacía fácil la representación de elementos complejos en 3D&amp;hellip; Tampoco se niega la revolución que supuso, pero si lo miramos fríamente (algo que solo permite hacer la distancia temporal) nos daremos cuenta de que la revolución fue relativa, pues no era más que la evolución lógica del lápiz y el papel: el primero se convertía en un ratón para introducir series de puntos con coordenadas en el espacio y el segundo en una pantalla. &lt;strong>En ningún momento se cambió realmente la manera de trabajar, pensar y entender la arquitectura. &lt;/strong>No ocurre lo mismo en el caso del BIM.&lt;/p>
&lt;h3>¿Pero qué es el BIM?&lt;/h3>
Las diferencias entre BIM y CAD son más que notables, aunque a priori no parezca que hay ninguna porque ambos usan la misma máquina y un software muy similar en apariencia. Sin embargo el BIM no es una herramienta de dibujo, aunque sirva (también) para dibujar. Su mayor baza no es que permita trabajar más rápido, sino el&lt;strong> almacenamiento de información y la relación que existe entre ella&lt;/strong>, que al fin y al cabo es de lo que hablan sus siglas: &lt;em>Building Information Modelling &lt;/em>(o Modelización de la información del edificio). Esto que parece baladí, no lo es en absoluto pues tiene grandes ventajas, a saber:
&lt;ul>
&lt;li>&lt;strong>Consistencia de los proyectos:&lt;/strong> cuando se hace un cambio, éste aparece reflejado en planta, alzado, sección... por tanto siempre habrá una consistencia entre todos los documentos que forman el proyecto, algo difícil de conseguir en el CAD. A decir verdad esto ocurre porque solo existe un único objeto: el modelo virtual, y las plantas, secciones, detalles... son representaciones de éste, algo que no ocurría literalmente con el CAD, pues cada uno de ellos eran entidades independientes.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Elementos con propiedades físicas:&lt;/strong> dado que en lugar de usar líneas, círculos... se representan elementos físicos tales como muros, techos, puertas, ventanas... éstos tienen la particularidad de que pueden dotarse de propiedades físicas tales como materiales, acabados, precios... y luego establer operaciones e informes con ellos.&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Bases de datos relacionadas:&lt;/strong> las propiedades de los objetos se almacenan en una base de dato relacional, de tal manera que conociendo esos datos y el número de elementos que existen con cada una de estas propiedades, se pueden generar informes automatizados de recuentos de elementos constructivos (por ejemplo carpinterías) que además de ser casi instantáneos no darán opción a error y pueden actualizarse dinámicamente (no solo podemos cambiar algo en el plano y se cambiará en el informe sino que si lo cambiamos en el informe también cambiará en el plano)&lt;/li>
&lt;li>&lt;strong>Gestión de la información:&lt;/strong> un problema clásico del trabajo en CAD es la enorme cantidad de archivos distintos que se generan, llegando a dificultar enormemente la tarea de encontrar el archivo y la versión que necesitamos (&lt;a href="http://carloscamara.es/blog/2007/01/16/nombrar-archivos-o-como-mantener-el-orden-en-los-proyectos/">1&lt;/a>) para trabajar o imprimir. El problema crece exponencialmente cuanto más complejo es el proyecto o mayor es el número de personas que trabajan en él. Con los programas BIM esto se facilita sobremanera y se facilita también el trabajo en grupo, la localización de información, impresión por lotes...&lt;/li>
&lt;/ul>
&lt;h3>Retos de futuro&lt;/h3>
De lo comentado anteriormente se desprende un corolario interesantísimo:  Una de las mayores ventajas que ofrece el BIM es que al ampliar el tipo de información que admite y relacionarla entre ella, abre un gran número de posibilidades de crecimiento que hoy por hoy no existen pero podrían ser una realidad en un futuro muy próximo.  tales como:
&lt;ul>
&lt;li>Dotar a los elementos constructivos de propiedades físicas que permitan calcular el comportamiento térmico del edificio en lugar de tener que usar programas de terceros como LIDER o CALENER que te obligan, además, a redibujar el edificio.&lt;/li>
&lt;li>Llevando la idea anterior más allá también podría funcionar para calcular las transmisiones de carga y el comportamiento estructural. El concepto es el mismo.&lt;/li>
&lt;li>Integrar la documentación escrita del proyecto con los datos del mismo. Actualmente las memorias descriptivas y constructivas requieren de la introducción de muchos datos técnicos del proyecto (cuadros de superficies, datos de agentes, datos del proyecto, presupuesto...). Estos datos podrían ser parte de la base de datos del modelo virtual e integrarse con las memorias, ganando, una vez más, tiempo y consistencia entre toda la documentación presentada.&lt;/li>
&lt;li>...&lt;/li>
&lt;/ul>
En resumen: como comentaba al principio del escrito, el BIM introduce un nuevo modo de entender el trabajo  en el que planos, datos, detalles... están relacionados entre sí formando un conjunto sólido, un modelo virtual del edificio del que se pueden extraer todo tipo de datos y representaciones, con el objetivo de incrementar la productividad y mejorar la seguridad de que lo que se representa es coherente y correcto. Ese cambio de modelo conceptual es a su vez su mayor enemigo, pues  supone, en efecto, un cambio en la manera de trabajar, y eso es algo a lo que muchos no están dispuestos a renunciar o simplemente no pueden. Es evidente que el cambio está a la vuelta de la esquina y será para bien. ¿Le abriremos las puertas los arquitectos?
&lt;h3>Enlaces de interés y referencias:&lt;/h3>
1:  &lt;a href="http://carloscamara.es/blog/2007/01/16/nombrar-archivos-o-como-mantener-el-orden-en-los-proyectos/">Nombrar archivos (o como mantener el orden en los proyectos) &lt;/a>
&lt;p>2:  En &lt;a href="http://www2.csostenible.net/es_es/tclave/temames/Pages/bim.aspx" target="_blank"> este artículo&lt;/a> de la Agenda de la Construcció Sostenible se desarrolla más extensamente la idea de relacionar programas de BIM con el cálculo energético de los edificios.&lt;/p>
&lt;p>Programas BIM:&lt;/p>
&lt;ul>
&lt;li>&lt;a href="http://www.archicad.es/" target="_blank">Archicad (Graphisoft)&lt;/a> &lt;a href="http://www.archicad.es/" target="_blank">
&lt;/a>&lt;/li>
&lt;li>&lt;a href="http://www.nemetschek.es/" target="_blank">Allplan (Nemetscheck)&lt;/a>&lt;/li>
&lt;li>&lt;a href="http://www.autodesk.es/revitarchitecture" target="_blank">Revit (Autodesk)&lt;/a>&lt;/li>
&lt;/ul></description></item><item><title>Por una cultura de software responsable (II)</title><link>https://carloscamara.es/blog/2007/03/21/por-una-cultura-de-software-responsable-ii/</link><pubDate>Wed, 21 Mar 2007 07:25:05 +0000</pubDate><guid>https://carloscamara.es/blog/2007/03/21/por-una-cultura-de-software-responsable-ii/</guid><description>&lt;p>Hace unos meses hablaba acerca de la importancia que tiene una decisión tan trivial aparentemente como es la elección de nuestro &lt;em>software&lt;/em>. En &lt;a href="https://www.carloscamara.es/blog/2006/12/20/por-una-cultura-de-software-responsable-i/" title="Por una cultura de software responsable (I)">aquélla ocasión&lt;/a> hacía una llamada a la toma de conciencia, a tener un criterio propio y a no dejarnos llevar por tendencias o modas, esta vez hablaré de un caso práctico.&lt;/p>&lt;p>Seguramente una de las decisiones en cuanto a &lt;em>software&lt;/em> se refiere que más va a condicionar nuestro futuro y sin embargo es a la que menos tiempo le dedicamos es la elección de un sistema operativo. ¿Y por qué? La respuesta más inmediata es que no todos los programas están disponibles para todas las plataformas, por ejemplo, el programa de CAD más usado en España, &lt;a href="http://www.autodesk.es/" target="_blank" title="Autodesk">AutoCAD&lt;/a>, solo está disponible para Windows. Si usamos alguna distribución de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/GNU/Linux" target="_blank" title="Linux">GNU/Linux&lt;/a> nos encontramos con la situación de que no existen programas de CAD que ofrezcan prestaciones suficientes para arquitectos. Algunos programas como &lt;a href="http://www.nemetschek.net/" target="_blank" title="VectorWorks">Vector Works&lt;/a> o &lt;a href="http://www.archicad.es/" target="_blank" title="Archicad">ArchiCAD&lt;/a> son multiplataforma y sirven para &lt;a href="http://www.apple.com/es/macosx/leopard/" target="_blank" title="Mac OSX">MAC OSX&lt;/a> o Windows. Sin embargo normalmente no nos cuestionamos esa elección y damos por sentado que la única opción es utilizar el que todo el mundo usa, el que llevan por defecto los ordenadores nuevos: Windows. Si a esto le sumamos el afán de estar a la última en cuanto a tecnología, la única opción aparente que nos queda es usar &lt;a href="http://www.microsoft.com/latam/windowsvista/getready/default.mspx" target="_blank" title="Windows vista">Windows Vista&lt;/a>. &lt;!--break-->Precisamente leía el otro día, gracias al blog de sostenibilidad &lt;a href="http://www.ison21.es" target="_blank" title="Ison 21">ison21&lt;/a>, que &lt;a href="http://www.greenpeace.org" target="_blank" title="Greenpeace">Greenpeace&lt;/a> denuncia que actualizarse al nuevo sistema operativo de Microsoft va a generar miles de toneladas de residuos de equipos informáticos que habrán quedado obsoletos antes de tiempo (ver noticia en &lt;a href="http://www.lavanguardia.es/gen/20070203/51305327685/noticias/greenpeace-advierte-de-una-inundacion-de-la-basura-electronica-a-causa-del-nuevo-sistema-operativo-de-microsoft-vista-manila-filipinas-tailandia-asia.html" target="_blank" title="La Vanguardia">La Vanguardia&lt;/a>). Las cifras son espeluznantes: 10 millones de equipos podrían ser lanzado a la basura sin haber concluido su vida útil durante los próximos dos años solo en Reino Unido (ver noticia en &lt;a href="http://www.computing.co.uk/computing/news/2174400/vista-poses-environmental" target="_blank" title="Computing">Computing&lt;/a>) porque no se adaptan a los nuevos sistemas de encriptación o porque no cumplen los requerimientos mínimos para soportar sus elevadas exigencias gráficas, máxime si tenemos en cuenta que la actualización del software no es imprescindible (parece ser que las novedades de Windows Vista han sido exclusivamente gráficas).&lt;/p>&lt;p>Puede que hablar de toneladas de residuos o de toneladas de CO2 emitidas para fabricar los nuevos equipos no nos digan gran cosa o nos queden lejos, pero si pensamos en el coste económico que supone renovar equipos que de haber mantenido Windows XP u otro SO no habría sido necesario gastar, quizá nos ayude a entender la problemática expuesta. Después de todo&amp;nbsp; replantearnos la pregunta del sistema operativo y usar otras opciones como MacOS, o incluso Linux o incluso no actualizar parece que no son tan descabelladas.&lt;/p>&lt;p>Seamos responsables.&lt;/p>&lt;p>PD: si
finalmente se opta por actualizar el sistema operativo y el equipo informático, recordad que antes que tirar nuestros ordenadores o sus componentes es mejor donarlos, ya sea a otras personas o a organizaciones que los reciclan y los redistribuyen como &lt;a href="http://www.ordenadoresinfronteras.com" target="_blank" title="Ordenadores Sin Fronteras">Ordenadores Sin Fronteras&lt;/a> o las que se comentan en el &lt;a href="http://www.asfes.org/ftopict-27.html" target="_blank" title="foro arquitectos sin fronteras">foro de Arquitectos Sin Fronteras&lt;/a>&lt;/p></description></item><item><title>Por una cultura de software responsable (I).</title><link>https://carloscamara.es/blog/2006/12/20/por-una-cultura-de-software-responsable-i/</link><pubDate>Wed, 20 Dec 2006 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://carloscamara.es/blog/2006/12/20/por-una-cultura-de-software-responsable-i/</guid><description>&lt;p>Una de las preguntas más importantes que deberíamos hacernos como profesionales es la elección del &lt;em>&lt;a title="Software en wikipedia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Software" target="_blank">software&lt;/a>&lt;/em> que vamos a utilizar en el desempeño de nuestra profesión. Sin embargo la experiencia dice que esta pregunta es casi siempre obviada y se acaba utilizando el programa que hemos aprendido a usar o el que usa la mayoría de gente, sin plantearnos si realmente es el que mejor se ajusta a nuestras necesidades. Y es que nos enfrentamos a dos grandes lastres: por un lado el del mercado, que impone sus propias reglas pensando únicamente en el propio beneficio, y por el otro tenemos la enseñanza que se da en las facultades, que se suele limitar a enseñar un solo programa (dos a lo sumo) cuya elección también responde en gran parte al mercado.&lt;/p>
&lt;p>Sobre el primer punto poco puedo decir; vivimos en una sociedad de consumo que no acabo de comprender, así que hoy me centraré en el segundo: la enseñanza del &lt;a title="CAD en wikipedia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/CAD" target="_blank">CAD&lt;/a> en las facultades. Soy consciente de que las licencias de los programas son caras y que las universidades tienen unos fondos limitados, así que no es de extrañar que se lleguen a acuerdos con determinadas distribuidoras para disponer de condiciones ventajosas para la adquisición de tantas licencias. Sin embargo eso supone un problema, pues quedamos al amparo de una sola marca comercial, que está condicionando (y lo sabe) las tendencias del que será su próximo cliente. Creo que las universidades deberían ser conscientes de que eso va en contra de los objetivos formativos que defienden y deberían tomar carta en el asunto. Al fin y al cabo, contrariamente a lo que pudiese parecer, son ellas quienes tienen la sartén cogida por el mango.&lt;/p>
&lt;p>En mi experiencia, la enseñanza del CAD es todavía algo relativamente nuevo y se centra única y exclusivamente en enseñar a dibujar, para lo cual se enseñan los comandos más frecuentes que ofrece un programa concreto y a lo sumo uno o dos procedimientos o &amp;ldquo;truquitos&amp;rdquo; como si de un manual se tratase. En mi opinión, este sistema es del todo ineficaz, primero porque los programas de CAD son mucho más que herramientas de dibujo (cada vez más se orientan a la gestión) y en segundo lugar porque lo importante no es tanto saber &lt;strong>cómo&lt;/strong> hacer las cosas (aprender que para dibujar una línea hay que escribir &lt;em>&amp;ldquo;line&amp;rdquo;&lt;/em> o ir al icono con forma de línea se puede hacer por uno mismo en poco tiempo) sino aprender &lt;strong>qué &lt;/strong>puede hacer el programa. El método se irá adquiriendo con el tiempo y la práctica.&lt;/p>
&lt;p>Conocer la herramienta para saber sus puntos fuertes y sus puntos débiles es lo que permite sacarle el máximo partido y es lo que interesa al usuario. Se trata pues de adquirir un &lt;strong>criterio&lt;/strong> y unos conocimientos propios que nos permitan dominar a la herramienta y no a la inversa, y para que se de eso es imprescindible por una parte conocer varias de las opciones que nos encontraremos en el mercado y por otra conocer las experiencias de otros profesionales y establecer un diálogo para enfrentarse a determinados problemas que son inherentes a la profesión. Salta a la vista, pues, el importante papel que podrían jugar las universidades en la enseñanza –responsable- del CAD, ya que poseen los medios materiales, técnicos y humanos para establecer unas bases de aprendizaje muy superiores a las que tendríamos cada uno de nosotros como individuos. Sin embargo, las universidades no son los únicos que juegan un papel importante en lo que he llamado &lt;em>&amp;ldquo;cultura de software responsable&amp;rdquo;&lt;/em>: cuando la enseñanza acaba, la vida profesional empieza y allí tienen &amp;ldquo;competencias&amp;rdquo; otras instituciones como los Colegios Oficiales, y&amp;hellip; de eso espero poder hablar en otra ocasión.&lt;/p>
&lt;p>Dicen que &lt;a href="http://www.biblija.net/biblija.cgi?m=Jn+8%2C+31-32&amp;amp;id22=1&amp;amp;pos=0&amp;amp;set=13&amp;amp;lang=es">el saber nos hará libres&lt;/a>, y esto es más que cierto en este caso: cuantos más conocimientos tengamos menos estaremos condicionados en el uso de unas determinadas herramientas y de un proceso proyectual coartado por no haber elegido libremente.&lt;/p></description></item></channel></rss>