<?xml version="1.0" encoding="utf-8" standalone="yes"?><rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"><channel><title>Docencia | Carlos Cámara Menoyo</title><link>https://carloscamara.es/category/docencia/</link><atom:link href="https://carloscamara.es/category/docencia/index.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><description>Docencia</description><generator>Wowchemy (https://wowchemy.com)</generator><language>es-es</language><lastBuildDate>Wed, 06 Jun 2018 13:36:59 +0200</lastBuildDate><image><url>https://carloscamara.es/images/icon_hu051840e80771456d8eedc5e7b188e0d9_131468_512x512_fill_lanczos_center_2.png</url><title>Docencia</title><link>https://carloscamara.es/category/docencia/</link></image><item><title>Edificando sobre cimientos de 250€: El caso de la universidad española.</title><link>https://carloscamara.es/blog/2018/06/06/edificando-sobre-cimientos-de-250-el-caso-de-la-universidad-espanola./</link><pubDate>Wed, 06 Jun 2018 13:36:59 +0200</pubDate><guid>https://carloscamara.es/blog/2018/06/06/edificando-sobre-cimientos-de-250-el-caso-de-la-universidad-espanola./</guid><description>
&lt;div style="position: relative; padding-bottom: 56.25%; height: 0; overflow: hidden;">
&lt;iframe src="https://www.youtube.com/embed/KspJA-D3Swc" style="position: absolute; top: 0; left: 0; width: 100%; height: 100%; border:0;" allowfullscreen title="YouTube Video">&lt;/iframe>
&lt;/div>
&lt;p>Hace ya un tiempo que este vídeo se hizo viral. En él, aparece &lt;strong>Valentín Ferrero&lt;/strong>, un profesor universitario asociado, afirmando que ha dejado su trabajo para participar en un concurso de televisión. No, no es que se le haya subido la fama a la cabeza, simplemente &lt;strong>ha sido pragmático&lt;/strong> y ha decidido prescindir de las 3+3 horas semanales que figuraban en su contrato y por las que cobraba unos 250€ mensuales para &lt;strong>dedicarse a tiempo completo al programa&lt;/strong>, por el que, de momento, ya lleva ganados más de 1.000.000€ junto a sus tres compañeros de equipo.&lt;/p>
&lt;p>Aunque parezca algo excepcional, lo cierto es que, a grandes rasgos, no lo es en absoluto. &lt;strong>La figura de profesor asociado es el mecanismo que tienen las universidades españolas para que profesionales en ejercicio de su especialidad puedan transmitir sus conocimientos en la universidad&lt;/strong>. Dado que estos profesores tienen una actividad profesional principal, su dedicación a la docencia es temporal y reducida, como también lo es su retribución. O al menos sobre el papel, ya que la realidad dista mucho de ser así dado que se ha venido utilizando esta figura supuestamente temporal para engrosar la plantilla de profesorado a través de supuestos “procedimientos de urgencia” que en realidad esconden una voluntad de querer contratar de forma mucho más económica y, también, más precaria&lt;sup id="fnref:1">&lt;a href="#fn:1" class="footnote-ref" role="doc-noteref">1&lt;/a>&lt;/sup>. Esto se traduce en que &lt;strong>los profesores asociados, cuyos sueldos rondan entre 200 y 600€ mensuales, suponen el 23,6% de la plantilla universitaria (de todas las titulaciones)&lt;sup id="fnref:2">&lt;a href="#fn:2" class="footnote-ref" role="doc-noteref">2&lt;/a>&lt;/sup> y que, sin embargo, en algunas universidades realizan el 70% de la docencia&lt;/strong>&lt;sup id="fnref:3">&lt;a href="#fn:3" class="footnote-ref" role="doc-noteref">3&lt;/a>&lt;/sup>. Quedémonos con estas cifras porque volveremos con ellas.&lt;/p>
&lt;p>A menudo criticamos ferozmente las deficiencias de la enseñanza universitaria (que las tiene -para pruebas remito a la categoría de &lt;a href="http://blogfundacion.arquia.es/category/profesion-arquitecto/formacion-y-educacion-de-arquitectura/" target="_blank" rel="noopener">Formación&lt;/a> del blog de la Fundación-) e incluso solemos comparar nuestro sistema con indicadores del de otros países como USA, Finlandia, Reino Unido o Alemania.&lt;/p>
&lt;p>Sin embargo, cualquier crítica será injusta si no tenemos en cuenta esos datos, ya que evidencian que estamos en puntos de partida totalmente opuestos que imposibilitan cualquier comparación (al menos sin matices).&lt;/p>
&lt;p>En primer lugar porque como bien hacían Iván Capdevila y Vicente Iborra en &lt;a href="http://blogfundacion.arquia.es/2018/04/asociados-a-la-universidad/" target="_blank" rel="noopener">“Asociados a la universidad”&lt;/a>, evidencian que lo que debía ser una figura minoritaria se ha convertido en estructural de la universidad.&lt;/p>
&lt;p>En segundo lugar porque esta nueva estructura lo transforma todo: convierte lo que debería ser una profesión prestigiada en &lt;strong>una profesión precarizada&lt;/strong>&lt;sup id="fnref:4">&lt;a href="#fn:4" class="footnote-ref" role="doc-noteref">4&lt;/a>&lt;/sup> y pretende, además, que no haya consecuencias para nadie. ¿Qué tipo de personas atrae la universidad con este tipo de alicientes? ¿De verdad alguien se ha creído por un momento que no se puede resentir la calidad de las asignaturas que imparten quienes únicamente cobran por horas lectivas (es decir, sin remunerar cosas tan básicas como preparación de clases, correcciones, vacaciones…)?&lt;/p>
&lt;p>Ojo, no quiero poner en duda la calidad profesional y la implicación de los profesores asociados, que me consta es &lt;strong>vocacional&lt;/strong> en muchos casos, tan solo quiero señalar que si alguien que ha llegado a la cima de la educación y tiene la responsabilidad de formar a los profesionales del futuro tiene unas condiciones laborales tan precarias, es normal que tenga que dedicar la mayor parte de su tiempo a otros menesteres que les den de comer, o a usar la universidad como pasarela hasta encontrar alguna oportunidad laboral mejor. O lo que es lo mismo: &lt;strong>la mayoría de clases son a día de hoy, un hobby para quienes las imparten, lo cual equivale a decir que estamos construyendo instituciones que supuestamente buscan el prestigio sobre cimientos de &lt;a href="https://www.youtube.com/watch?v=cF__4NvKONg" target="_blank" rel="noopener">plastilina&lt;/a>. Y así no se puede construir nada bueno&lt;/strong>.&lt;/p>
&lt;p>Decíamos al principio que la situación de Ferrero es casi idéntica a la de la mayoría de profesores que forman las plantillas de las universidades españolas, que muy probablemente se vean forzados a dejar la universidad cuando tengan oportunidad de hacerlo, con el drama que eso supone para todos.&lt;/p>
&lt;p>La diferencia es que no todo el mundo tiene un &lt;strong>plan B&lt;/strong> tan bueno como el suyo.&lt;/p>
&lt;div class="alert alert-note">
&lt;div>
Este post fue escrito originalmente para el &lt;a href="http://blogfundacion.arquia.es/2018/08/edificando-sobre-cimientos-de-250e-el-caso-de-la-universidad-espanola/">Blog de la Fundación Caja de Arquitectos&lt;/a>
&lt;/div>
&lt;/div>
&lt;section class="footnotes" role="doc-endnotes">
&lt;hr>
&lt;ol>
&lt;li id="fn:1" role="doc-endnote">
&lt;p>Esta situación se ha visto incrementada notablemente tras la crisis: &lt;a href="https://politica.elpais.com/politica/2018/02/02/actualidad/1517601267_811315.html">https://politica.elpais.com/politica/2018/02/02/actualidad/1517601267_811315.html&lt;/a> &lt;a href="#fnref:1" class="footnote-backref" role="doc-backlink">&amp;#x21a9;&amp;#xfe0e;&lt;/a>&lt;/p>
&lt;/li>
&lt;li id="fn:2" role="doc-endnote">
&lt;p>Fuente: &lt;a href="https://politica.elpais.com/politica/2018/02/09/actualidad/1518207100_741157.html">https://politica.elpais.com/politica/2018/02/09/actualidad/1518207100_741157.html&lt;/a> &lt;a href="#fnref:2" class="footnote-backref" role="doc-backlink">&amp;#x21a9;&amp;#xfe0e;&lt;/a>&lt;/p>
&lt;/li>
&lt;li id="fn:3" role="doc-endnote">
&lt;p>Con estos datos no es de extrañar que recientemente se hayan producido huelgas indefinidas de profesores asociados, como en Valencia (&lt;a href="https://www.eldiario.es/cv/Huelga-profesores-asociados_0_734576743.html,">https://www.eldiario.es/cv/Huelga-profesores-asociados_0_734576743.html,&lt;/a> &lt;a href="http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2018/02/19/5a89bafb468aebda2f8b45fa.html">http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2018/02/19/5a89bafb468aebda2f8b45fa.html&lt;/a>) que se extendió a Barcelona (&lt;a href="https://www.ara.cat/societat/professors-associats-reivindiquen-vaga_0_2019998123.html">https://www.ara.cat/societat/professors-associats-reivindiquen-vaga_0_2019998123.html&lt;/a>) y pretendía llegar al resto de España: &lt;a href="https://www.lavanguardia.com/local/valencia/20180304/441251040676/profesores-asociados-pdi-espana-extender-huelga-valencia-uv.html">https://www.lavanguardia.com/local/valencia/20180304/441251040676/profesores-asociados-pdi-espana-extender-huelga-valencia-uv.html&lt;/a> &lt;a href="#fnref:3" class="footnote-backref" role="doc-backlink">&amp;#x21a9;&amp;#xfe0e;&lt;/a>&lt;/p>
&lt;/li>
&lt;li id="fn:4" role="doc-endnote">
&lt;p>El drama es mayor que el hecho de cobrar un paupérrimo sueldo de entre 200 y 600€ mensuales. Tal y como detalla José Blas García en esta entrada (&lt;a href="http://www.jblasgarcia.com/2018/02/profesores-asociados-la-excelencia-de.html),">http://www.jblasgarcia.com/2018/02/profesores-asociados-la-excelencia-de.html),&lt;/a> algunos de los problemas laborales que se encuentran los profesores asociados son que la universidad no cotiza nada a la seguridad social de los asociados, dado que se entiende que estos deben tener otra actividad principal por la que sí cotizan (aunque haya casos en los que esta supuesta actividad es ficticia), que únicamente se cobra por horas lectivas, que no haya derecho a vacaciones&amp;hellip; &lt;a href="#fnref:4" class="footnote-backref" role="doc-backlink">&amp;#x21a9;&amp;#xfe0e;&lt;/a>&lt;/p>
&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;/section></description></item><item><title>Reflexión post jornadas de innovación docente: sobre el papel de la docencia y la tecnología en la sociedad actual</title><link>https://carloscamara.es/blog/2016/07/14/reflexion-post-jornadas-de-innovacion-docente-sobre-el-papel-de-la-docencia-y-la-tecnologia-en-la-sociedad-actual/</link><pubDate>Thu, 14 Jul 2016 12:51:26 +0100</pubDate><guid>https://carloscamara.es/blog/2016/07/14/reflexion-post-jornadas-de-innovacion-docente-sobre-el-papel-de-la-docencia-y-la-tecnologia-en-la-sociedad-actual/</guid><description>&lt;p>Ayer tuve el placer de asistir y participar como ponente en las &lt;a href="http://vjornadainnovaciondocente.usj.es/">V Jornadas de Innovación Docente&lt;/a> organizadas por mis compañeros de la &lt;a href="http://usj.es">Universidad San Jorge&lt;/a>. La verdad es que siempre es agradable compartir experiencias y conversaciones con otros docentes, sean del ámbito que sean, pero cuando además te reúnes con gente creativa y auténticos apasionados por la docencia, las nuevas ideas que me asaltan y la sensación de querer mejorar todavía más mi labor como profesor es todavía mayor. Esto es algo que se produjo en muchas de las comunicaciones que pude escuchar ayer (como siempre, en este tipo de jornadas y congresos en los que se producen sesiones simultáneas hay que elegir y hay sesiones a las que no pude asistir pese a parecer muy interesantes), y por ello estoy agradecido. También la organización fue muy buena en todo momento (me pareció una idea excelente la presentación en bucle con los aspectos más relevantes de las jornadas -clave wifi, horarios, lugares...- que apareció mientras ibamos llenando la sala antes de empezar la sesión inaugural) y felicito por ello a mis compañeros, que nos han puesto todo muy fácil a los asistentes.&lt;/p>&lt;p>La sesión inaugural corrió a cargo de &lt;a href="http://ardelash.es">&lt;strong>Antonio Rodríguez de las Heras&lt;/strong>&lt;/a>, catedrático de la Universidad Carlos III de Madrid, quién hizo una labor como comunicador excelente al ser capaz de captar la atención de los asistentes con el único soporte de su voz, sus gestos y su mirada.&lt;/p>
&lt;blockquote class="twitter-tweet">&lt;p lang="es" dir="ltr">Conferencia inaugural &lt;a href="https://twitter.com/ARdelasH?ref_src=twsrc%5Etfw">@ARdelasH&lt;/a>: &amp;quot;debemos reflexionar para no coartar la creatividad de los jóvenes&amp;quot; &lt;a href="https://twitter.com/hashtag/EduInnovaUSJ16?src=hash&amp;amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#EduInnovaUSJ16&lt;/a> &lt;a href="https://t.co/arwoDlG0Nj">pic.twitter.com/arwoDlG0Nj&lt;/a>&lt;/p>&amp;mdash; Universidad San Jorge (@_usj_) &lt;a href="https://twitter.com/_usj_/status/753537993579921408?ref_src=twsrc%5Etfw">July 14, 2016&lt;/a>&lt;/blockquote>
&lt;script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8">&lt;/script>
&lt;p>Apoyado en numerosas metáforas, que incluían el escape de Crypton por parte de Kal-El, el que sería Superman al llegar a la Tierra, enunció los problemas y&amp;nbsp; retos a los que tenemos que hacer frente los docentes (y la comunidad educativa en general) en un contexto tan cambiante como es el del momento de transición de la sociedad industrial a la sociedad del conocimiento. Habló sobre las diferencia de mentalidad entre profesores y alumnos, de la velocidad del cambio (que puede llegar a dar un envejecimiento prematuro de los profesores) y otros aspectos interesantes en sí mismos. Sin embargo, hay algo que me dejó un poco desconcertado.&amp;nbsp; Rodríguez de las Heras no lo dijo directamente, pero se desprendía a través de sus cuentos y metáforas que planteaba, por un lado, a la sociedad como un ente que avanza con independencia de todos, cuyo destino está escrito ya y por tanto es inevitable que todos acabaremos llegando. Los docentes, por otra parte, somos vistos como elementos externos a estos cambios, sin voz ni voto ni capacidad de acción, cuyo papel se reduce a tender puentes entre ambas sociedades -la industrial y la del conocimiento- para que los alumnos puedan llegar a encajar en esta nueva sociedad en ciernes. Los alumnos, a su vez, se presentan como personas con &lt;em>"mindset"&lt;/em> totalmente distinto al nuestro y que solo por el hecho de ser más nuevo, es mejor, y por tanto los docentes debemos no solo comprender sino adaptarnos a él para poder llevar a cabo nuestra tarea de prepararles.&lt;/p>
&lt;p>Lo que me desconcertó de esta visión (que, por otra parte, se repetiría más adelante en otras comunicaciones y también he visto en otros contextos) es &lt;strong>su planteamiento determinista y totalmente acrítico con la tecnología y la sociedad que choca frontalmente con una de las afirmaciones que más me gustaron de la intervención: el hecho de recordar que no hay educación posible sin ideología. A fin de cuentas, si es cierto que cualquier tipo de educación conlleva también la ideología (y la ética y los valores) de quien la imparte, los docentes no solo no somos ajenos a estas transformaciones sino que, con nuestro hacer diario, a través de nuestras enseñanzas, tenemos mucho que decir sobre la sociedad que está por venir sea como queremos que sea y no como se ha impuesto desde otras esferas con otras visiones e intereses distintos (porque, recordemos, las sociedades no avanzan solas, sino que somos las personas quienes las hacemos avanzar).&lt;/strong>&lt;/p>
&lt;blockquote class="twitter-tweet">&lt;p lang="es" dir="ltr">&lt;a href="https://twitter.com/hashtag/Nachogravalos?src=hash&amp;amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#Nachogravalos&lt;/a> y su trabajo:El dibujo de la incertidumbre. La expresión de la ciudad contemporánea. &lt;a href="https://twitter.com/hashtag/EduInnovaUSJ16?src=hash&amp;amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#EduInnovaUSJ16&lt;/a> &lt;a href="https://t.co/zIgk9qiVg6">pic.twitter.com/zIgk9qiVg6&lt;/a>&lt;/p>&amp;mdash; Arquitectura USJ (@ArquitecturaUSJ) &lt;a href="https://twitter.com/ArquitecturaUSJ/status/753519805613780992?ref_src=twsrc%5Etfw">July 14, 2016&lt;/a>&lt;/blockquote>
&lt;script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8">&lt;/script>
&lt;p>El grueso del primer día de las jornadas lo tuvieron las más de 30 comunicaciones, entre las que destaco &lt;em>"El cortometraje. Una herramienta eficaz en la orientación educativa"&lt;/em> en la que &lt;strong>Saioa Villar&lt;/strong>&amp;nbsp; utiliza los cortos y técnicas de coaching para la educación emocional en primaria, &lt;em>"La mirada cómplice. El arte sin mediadores"&lt;/em>, de &lt;strong>María Caro&lt;/strong>, en la que la preparación de una visita guiada a un museo de arte contemporáneo por parte de los alumnos es el hilo conductor de su aprendizaje y el motivo para visitar museos; &lt;em>"El dibujo de la incertidumbre. La expresión de la ciudad contemporánea."&lt;/em> en la que &lt;strong>Nacho Grávalos&lt;/strong> utiliza la deriva urbana para percibir (¡y representar!) la ciudad con una mirada distinta; las sesiones sobre juegos y videojuegos, como &lt;em>"Los videojuegos como medio de aprendizaje: un estudio de caso en educación matemática en primaria"&lt;/em> de &lt;strong>Núria&amp;nbsp; Capell&lt;/strong> y &lt;em>"El juego como estrategia de enseñanza-aprendizaje en el aula universitaria: un estudio de caso"&lt;/em> de &lt;strong>Gema Alcolea&lt;/strong>; y la sesión magistral de &lt;strong>Fiona Crean&lt;/strong> &lt;em>"Why is CLIL an innovative educational driving force in 21st century education?"&lt;/em>. Entre estas comunicaciones, &lt;strong>Javier Álvarez&lt;/strong> y yo, aportamos nuestro granito presentando nuestro trabajo realizado en la asignatura de 5º curso del grado de Arquitectura, "&lt;a href="http://carloscamara.es/blog/2015/04/27/aula-abierta-aprendiendo-crear-tu-propio-trabajo">Aula Abierta&lt;/a>", y los aspectos innovadores de la misma, que pasan por incorporar el mundo laboral en el currículo educativo desde el principio de la asignatura, la enseñanza por proyectos y centrada en el alumno, la incorporación de juegos como recurso de enseñanza-aprendizaje para formentar la creatividad, la síntesis y la reflexión o mecanismos de auto-evaluación que hemos llamado &lt;em>"Business Angels"&lt;/em>.&lt;/p>
&lt;p>&lt;iframe allowfullscreen="" id="iframe_container" mozallowfullscreen="" src="https://prezi.com/embed/ugeiuqp-zq0s/?bgcolor=ffffff&amp;amp;lock_to_path=0&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;autohide_ctrls=0&amp;amp;landing_data=bHVZZmNaNDBIWnNjdEVENDRhZDFNZGNIUE43MHdLNWpsdFJLb2ZHanI0Mjc4SWxQZXFkVHFLRmFFaUlYZ1NZVjRRPT0&amp;amp;landing_sign=-sCtAeXYpIaNsvfNamFQsVK2jIVfO-H9iVBx_KvG9fk" webkitallowfullscreen="" width="700" height="500" frameborder="0">&lt;/iframe>&lt;/p>&lt;p>Sin embargo, fue la mesa redonda &lt;em>"Tecnología e innovación educativa"&lt;/em>, moderada por &lt;strong>Daniel Jiménez&lt;/strong> y realizada a partir de las intervenciones de &lt;strong>Timmothy Read&lt;/strong> y &lt;a href="https://twitter.com/danielamof">&lt;strong>Daniel Amo&lt;/strong>&lt;/a>, la que hizo que mis alarmas volvieran a saltar. Sus intervenciones em sí mismas, sino porque en ellas &lt;strong>se habló de tecnología, empresa y modelos de negocio&lt;/strong>. &lt;strong>La docencia, por ende, parecía brillar por su ausencia o, en el mejor de los casos, quedar relegada a un segundo plano&lt;/strong>, algo que podría tener mucho sentido en otros contextos pero que sorprende en el marco de unas jornadas de innovación docente.&lt;/p>
&lt;p>&amp;nbsp;&lt;/p>
&lt;blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es">&lt;p dir="ltr" lang="es">&lt;a href="https://twitter.com/hashtag/EduInnovaUSJ16?src=hash">#EduInnovaUSJ16&lt;/a> &lt;a href="https://twitter.com/hashtag/EduTwitter?src=hash">#EduTwitter&lt;/a> Tecnología e Innovación educativa con Timothy Read (UNED) &lt;a href="https://t.co/wda1nQqiie">pic.twitter.com/wda1nQqiie&lt;/a>&lt;/p>— Amaya Gil-Albarova (@amayamga) &lt;a href="https://twitter.com/amayamga/status/753610429423816704">14 de julio de 2016&lt;/a>&lt;/blockquote>
&lt;p>&amp;nbsp;&lt;/p>
&lt;blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es">&lt;p dir="ltr" lang="es">sin estrategias no hay evaluación... &lt;a href="https://twitter.com/hashtag/dise%C3%B1ar?src=hash">#diseñar&lt;/a> &lt;a href="https://twitter.com/hashtag/ejecutar?src=hash">#ejecutar&lt;/a> &lt;a href="https://twitter.com/hashtag/evaluar?src=hash">#evaluar&lt;/a> &lt;a href="https://twitter.com/hashtag/EduInnovaUSJ16?src=hash">#EduInnovaUSJ16&lt;/a> &lt;a href="https://t.co/O51lb7BhYI">pic.twitter.com/O51lb7BhYI&lt;/a>&lt;/p>— ETSA USJ (@etsa_usj) &lt;a href="https://twitter.com/etsa_usj/status/753615326714195968">14 de julio de 2016&lt;/a>&lt;/blockquote>
&lt;blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es">&lt;p dir="ltr" lang="es">Necesitamos un análisis eficaz de los datos y apostar por el potencial humano para que la tecnología sea innovación. &lt;a href="https://t.co/OmbVJDXiJH">pic.twitter.com/OmbVJDXiJH&lt;/a>&lt;/p>— Francisco García (@fgarcialasheras) &lt;a href="https://twitter.com/fgarcialasheras/status/753618474623172608">14 de julio de 2016&lt;/a>&lt;/blockquote>
&lt;p>&amp;nbsp;&lt;/p>&lt;p>Aunque no comparto el 100% de lo que dijeron considero que como buenas sesiones para favorecer una mesa redonda, sus intervenciones fueron acertadas y estimulantes. La prueba está en que hubo varias intervenciones del público y yo no tuve tiempo para plantear la mía. Si hubiese habido tiempo me hubiese gustado aprovechar su presencia (y la del resto de asistentes al congreso) para hacer una pregunta y una reflexión. La pregunta es algo que me ronda la cabeza desde hace tiempo y para la que apenas tengo una respuesta consolidada (escribí sucintamente al respecto en &lt;a href="https://carloscamara.es/blog/2015/08/19/programas-o-capacidades-la-ense%C3%B1anza-del-software-en-arquitectura-y-los">este post&lt;/a>) : &lt;strong>¿cómo debe ser la relación entre el mundo laboral/empresarial y la educación?&lt;/strong> Al escucharles (y al escuchar a otros compañeros o leer artículos en publicaciones "especializadas" -como la que acompañaba el &lt;em>welcome pack&lt;/em>) podía sacarse la conclusión precipitada que denunciaba a raiz de la sesión inaugural: la tecnología avanza a pasos agigantados y transforma el mundo laboral, que es quien manda y condiciona todo lo demás, especialmente el sector de la educación que no solo debe de proporcionarles los trabajadores/emprendedores/líderes del futuro sino que debe adaptarse a las necesidades cambiantes y volubles de sus clientes (y aquí digo intencionadamente "clientes" y no "estudiantes").&lt;/p>&lt;p>Por otra parte, y muy ligado con esto, la reflexión está en el lado de la tecnología y el papel que juega en la educación (aunque es extensible a muchas dimensiones de nuestro día a día). O más concretamente de cómo se acepta de forma totalmente acrítica su utilización. Parece que el hecho de usar ciertas tecnologías, dispositivos o aplicaciones (léase &lt;a href="https://moodle.org/">Moodle&lt;/a> -aunque esto esté ya algo asumido y por tanto al ser &lt;em>mainstream&lt;/em> no es innovador, aunque en la mayoría de casos se infrautilice o se use mal-, tablets, pizarras digitales, &lt;a href="http://getkahoot.com/">kahoot&lt;/a>, &lt;a href="http://www.socrative.com/">socrative&lt;/a>, &lt;a href="http://prezi.com">prezi&lt;/a>s...) es sinónimo de innovación y por tanto es sinónimo de bondad, sin que esté claro los beneficios que producen en la enseñanza y el aprendizaje. De la misma manera que hoy a nadie se le ocurriría decir que está innovando por usar PDFs, en sus clases en lugar de fotocopias o libros, ya que no ha habido ningún cambio sustancial en la el método de enseñanza-aprendizaje más allá de sustituir un medio en papel por otro en digital (que probablemente acabará siendo imprimido), me sorprende cuando se considera innovador el hecho de utilizar medios digitales o tablets (o, peor, "iPads": como si eso fuese relevante para la docencia) son aceptados y celebrados sin la más mínima reflexión sobre sus efectos reales, tanto en docentes como en discentes. A este respecto, un asistente -Chema, de la UNED-&amp;nbsp; hizo una acertada intervención que suscribo totalmente al señalar que de estas experiencias se suele destacar que "los alumnos lo pasan bien", pero eso ni es suficiente ni es el objetivo principal de la educación. Eso me lleva a preguntarme de nuevo cual es la relación entre educación y tecnología, y hace que me pregunte si no será que el sistema educativo (tanto profesores como escuelas y universidades) no nos hemos convertido en un mero nicho de mercado de empresas tecnológicas que ofrecen productos mágicos cuyos resultados no están demostrados.&lt;/p>&lt;p>Decía antes que no tengo una respuesta clara sobre cómo debe ser la relación entre el trinomio "tecnología - educación - mundo laboral", pero como enunciaba al principio del post, estoy convencido que el sector de la educación no puede ir jamás a remolque de los otros dos y aceptar sin más lo que le vendan, y si no somos nosotros quienes tomamos decisiones, las tomarán otros gurús por nosotros, y seguro que tendrán otros intereses distintos a los de los educadores. Ahora bien, &lt;strong>¿cómo hacerlo sin caer en el peligro de darle la espalda a la realidad y quedar totalmente desfasados?&lt;/strong>&lt;/p></description></item><item><title>¿Programas o capacidades? la enseñanza del software en arquitectura y los profesionales que queremos</title><link>https://carloscamara.es/blog/2015/08/19/programas-o-capacidades-la-ensenanza-del-software-en-arquitectura-y-los-profesionales-que-queremos/</link><pubDate>Wed, 19 Aug 2015 23:08:32 +0100</pubDate><guid>https://carloscamara.es/blog/2015/08/19/programas-o-capacidades-la-ensenanza-del-software-en-arquitectura-y-los-profesionales-que-queremos/</guid><description>&lt;p>&lt;strong>¿Qué software enseñar si es cuestión de tiempo que el software más puntero de hoy se vea tan obsoleto como sketchpad, el primer programa de CAD? Mi respuesta, a continuación.&lt;/strong>&lt;/em>&lt;/p>
&lt;/p>&lt;p>Casi cada final de curso se repite la misma historia: uno o dos alumnos de Herramientas Digitales me comentan, algo decepcionados, que les hubiese gustado que enseñase a usar el programa X &lt;em>“porque es el que piden los despachos de arquitectura”&lt;/em>. Aunque suelen ser minoría los que dicen esto, no esconderé que es una afirmación que me preocupa y hace que hace que me plantee si no les estoy haciendo un flaco favor al darle a la asignatura un enfoque tan poco utilitarista. Algo similar ocurre cuando escucho de compañeros y colegas frases como &lt;em>“Tal programa está muerto, ahora hay que enseñar a usar este otro, que es lo que se lleva”&lt;/em> o cuando veo programas formativos universitarios en los que se destaca por encima de lo demás el software que van a enseñar. &lt;strong>Todas estas &lt;/strong>&lt;strong>afirmaciones, que estoy seguro todos hemos escuchado en alguna de sus variantes[^1]&lt;strong>(habrá incluso quienes las defiendan), comparten una visión muy mercantilista del software y las herramientas informáticas. &lt;/strong>Es decir: &lt;strong>supeditan la formación (insisto: universitaria en este caso -no hablo de cursos de especialización) a las demandas del mercado, algo que no comparto en absoluto.&lt;/strong>&lt;/strong>&lt;/p>
&lt;p>Puede que suene raro lo que digo e incluso hay quien pensará que con ello le estoy dando la espalda al mercado laboral. Tirando aún más de este razonamiento, habrá quien incluso dirá que es un grave error, pues la finalidad última de las universidades es formar profesionales que sean capaces de encontrar trabajo al día siguiente de su formación.&lt;/p>
&lt;p>Aparquemos por un momento esta última afirmación y parémonos un momento a reflexionar al respecto: ¿Qué opinaríamos si en la asignatura de construcción se enseñasen detalles constructivos de la marca &lt;em>Tecnnhar&lt;/em> en lugar de muros cortina? ¿O si en instalaciones se enseñase los intríngulis de las máquinas de &lt;em>Sitsubishy&lt;/em> en lugar de cómo funcionan los distintos sistemas de climatización? ¿Y si las universidades se quisieran distinguir por el sistema de paneles sándwich que se explica en sus asignaturas de construcciones prefabricadas? Seguramente muchos de nosotros nos exclamaríamos al considerar que, de ser así, &lt;strong>en su afán por estar al servicio del mercado, la universidad se habría convertido en su sierva: una mera prescriptora de productos comerciales de unas empresas que nunca se han preocupado por la calidad de la formación de los futuros arquitectos, porque su objetivo es otro muy distinto: vender.&lt;/strong>&lt;/p>
&lt;p>Sin embargo, por motivos que desconozco (aunque sospecho) este hecho se acepta como normal en lo que a herramientas digitales se refiere y, al hacerlo, les estamos haciendo un flaco favor a nuestros alumnos y futuros profesionales, pues lo único que hacemos es crear facciones. Facciones que, como si de un concurso se tratase, están radicalmente a favor o en contra de un software en concreto del que son totalmente dependientes, ya que sin él serían incapaces de desenvolverse profesionalmente.&lt;/p>
&lt;p>Y, ahora sí, volvamos de nuevo a la cuestión, nada trivial, que habíamos pospuesto acerca de cuál debería ser la finalidad de la enseñanza universitaria. &lt;strong>Quizá la clave esté en pensar &lt;/strong>&lt;strong>en el significado de “buenos” en la frase “formar a &lt;/strong>&lt;strong>buenos profesionales”&lt;/strong>. Bajo mi punto de vista, la bondad no viene derivada de ser capaces de usar una herramienta en concreto, sino que tiene que ver con la capacidad de adaptación y de tomar decisiones acertadas dentro del contexto profesional. Y para ello lo más importante no es saber usar X herramienta o aplicar un procedimiento, sino tener los conocimientos y los criterios para aplicarlos adecuadamente para solucionar (casi) cualquier situación. Y es que, a fin de cuentas, &lt;strong>no debemos olvidar preguntarnos qué tipo de arquitectos queremos que salgan de nuestras universidades: ¿profesionales resolutivos con capacidad de aprendizaje y crítica o profesionales que ejecuten al dedillo lo que otros decidan por ellos?&lt;/strong>&lt;/p>
&lt;p>Por todo ello, después de reflexionar sobre las quejas de mis alumnos, llego a la conclusión de que la empleabilidad es algo que hay que tener en cuenta, pero sin que llegue a cegarnos. Y es precisamente por eso que creo que dejarla en un plano secundario no solo es positivo, sino que puede ser clave: ya que sin negar totalmente la realidad laboral que les espera en el futuro no muy lejano, permite enseñar habilidades tan necesarias para ser buenos profesionales, incluso si el mercado laboral -recordemos, cambiante e impredecible- tiene unas condiciones distintas a las del momento en el que estudiaron. Esa, creo, es una de las mejores enseñanzas con la que pueden salir de la universidad. Y esa es, sin duda, mi respuesta a la pregunta del tipo de arquitectos que quiero contribuir a formar.&lt;/p>
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Versión extendida del texto publicado originalmente en el &lt;a href="http://blogfundacion.arquia.es/2015/08/programas-o-capacidades-la-ensenanza-del-software-en-arquitectura-y-los-profesionales-que-queremos/" class="ext" target="_blank">Blog de la Fundación Caja de Arquitectos&lt;/a>
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&lt;/div></description></item><item><title>Aula Abierta: aprendiendo a crear tu propio trabajo.</title><link>https://carloscamara.es/blog/2015/04/27/aula-abierta-aprendiendo-a-crear-tu-propio-trabajo./</link><pubDate>Mon, 27 Apr 2015 23:16:42 +0100</pubDate><guid>https://carloscamara.es/blog/2015/04/27/aula-abierta-aprendiendo-a-crear-tu-propio-trabajo./</guid><description>&lt;p>Cada vez es más común leer o escuchar a arquitectos alabando el perfil polivalente de &lt;strong>nuestra formación técnica y artística que nos permite realizar trabajos de todo tipo, más allá de la edificación&lt;/strong>&lt;sup id="fnref:1">&lt;a href="#fn:1" class="footnote-ref" role="doc-noteref">1&lt;/a>&lt;/sup>. Lo cierto es que me sorprende, no porque piense que no es cierto, pues es algo que comparto (aunque con matices), sino porque choca frontalmente con una realidad en la que todavía &lt;strong>la mayoría de alumnos y arquitectos aspiran a trabajar en un despacho de arquitectura al uso.&lt;/strong> Parte de culpa la tiene el propio colectivo profesional, que, pese a todo, se empeña en alabar a quienes siguen la senda ejemplar y ningunear a aquellos quienes deciden seguir otro camino tan válido y respetable como el anterior o a quienes ven la arquitectura como una actividad económica&lt;sup id="fnref:2">&lt;a href="#fn:2" class="footnote-ref" role="doc-noteref">2&lt;/a>&lt;/sup>. Pero también &lt;strong>las escuelas de arquitectura son cómplices de ello&lt;/strong>, ya que, debido a su incapacidad por potenciar la polivalencia anteriormente mencionada, contribuyen a perpetuar el prototipo del arquitecto. Un prototipo al que pocos podrán llegar.&lt;/p>&lt;/p>
&lt;p>Con relación a esto, hace unos días leía &lt;a href="https://economia.elpais.com/economia/2015/03/27/actualidad/1427484082_021511.html" class="ext" target="_blank">esta &lt;span class="ext">&lt;span class="element-invisible"> &lt;/span>&lt;/span>&lt;/a>&lt;a href="https://economia.elpais.com/economia/2015/03/27/actualidad/1427484082_021511.html" class="ext" target="_blank">noticia&lt;/a> en la que el profesor finés &lt;strong>Pasi Sahlberg&lt;/strong>, conocido por su libro “&lt;a href="http://pasisahlberg.com/news/finnish-lesson-2-0/" class="ext" target="_blank">Finnish Lessons&lt;/a>”, en la que señalaba la importancia de transmitir a los alumnos que &lt;strong>el hecho de tener un título no es sinónimo de encontrar trabajo&lt;/strong> y, por tanto, hay que formarles para que sean capaces de &lt;strong>crear su propio puesto de trabajo&lt;/strong> en el futuro.&lt;/p>
&lt;p>Y esa es precisamente la que resume perfectamente lo que tratamos de transmitir &lt;strong>Javier Álvarez&lt;/strong> y yo en la asignatura Aula Abierta de 5º curso del grado de arquitectura de la &lt;a href="http://etsa.usj.es/" class="ext" target="_blank">Universidad San Jorge&lt;/a>: Lejos de querer desanimar a los alumnos,&lt;strong> les mostramos una realidad sin edulcorantes con el objetivo de incentivarles a reflexionar acerca de sus intereses y sus puntos fuertes &lt;/strong>para que sean capaces de proyectar y construir su propio futuro profesional.&lt;/p>
&lt;p>Para ello, planteamos la asignatura de forma similar a cómo se hace en la asignatura de proyectos, con la diferencia de que el ejercicio que tienen que resolver no es de edificación o urbanismo, sino la propuesta de un &lt;strong>proyecto empresarial&lt;/strong> relacionado con cómo ven ellos la arquitectura. Además, para llegar al objetivo de final de curso, les brindamos &lt;strong>herramientas para lograrlo&lt;/strong>: búsqueda de antecedentes similares (en este caso perfiles de arquitectos “atípicos” que se han labrado su propio camino), sesiones teóricas y ejercicios guiados. Resulta especialmente importante en el curso la realización de estos ejercicios, que en esta edición ha consistido en la elaboración de &lt;strong>un juego educativo sobre arquitectura&lt;/strong>, pues obligan a los alumnos a pensar sobre la propia disciplina de una forma más&lt;strong> holística&lt;/strong> y alejada de su círculo de confort y a aplicar sus conocimientos de otras áreas como expresión gráfica y construcción. De esta forma, se acaba creando un prototipo como los mostrados en la imagen que acompaña el post.&lt;/p>
&lt;p>A pesar de que, tan solo llevamos &lt;strong>dos ediciones&lt;/strong> de la asignatura y quedan muchas cosas por mejorar, los resultados están siendo bastante buenos y su recepción está siendo positiva por parte de los alumnos, que al terminar el curso, más allá de lo aprendido y de la nota obtenida, salen con un &lt;strong>proto-plan de negocio&lt;/strong> que podrán desarrollar al terminar su paso por la universidad (y de hecho les animamos a que sea así[^3]).&lt;/p>
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Texto publicado originalmente en el &lt;a href="http://blogfundacion.arquia.es/2015/04/aula-abierta-aprendiendo-a-crear-tu-propio-trabajo/" class="ext" target="_blank">Blog de la Fundación Caja de Arquitectos&lt;/p>
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&lt;section class="footnotes" role="doc-endnotes">
&lt;hr>
&lt;ol>
&lt;li id="fn:1" role="doc-endnote">
&lt;p>En el blog de la Fundación Caja de Arquitectos Bonsai Arquitectos hablaron de los &lt;a href="http://blogfundacion.arquia.es/2014/09/nuevos-territorios-ampliando-los-limites-de-la-arquitectura/" class="ext" target="_blank">nuevos territorios en arquitectura&lt;span class="ext">&lt;span class="element-invisible"> &lt;/span>&lt;/span>&lt;/a>, a raiz de este otro post del blog Stepien y Barno en el que enumeraban &lt;a href="http://www.stepienybarno.es/blog/2014/07/23/100-razones-por-las-que-contratar-a-un-arquitecto/" class="ext" target="_blank">100 razones para contratar a un arquitecto&lt;span class="ext">&lt;span class="element-invisible"> &lt;/span>&lt;/span>&lt;/a>. &lt;a href="#fnref:1" class="footnote-backref" role="doc-backlink">&amp;#x21a9;&amp;#xfe0e;&lt;/a>&lt;/p>
&lt;/li>
&lt;li id="fn:2" role="doc-endnote">
&lt;p>José María Echarte &lt;a href="http://blogfundacion.arquia.es/2015/04/money-its-a-crime/" class="ext" target="_blank">señalaba cómo el tema económico es visto como un crimen&lt;/a> por buena parte de compañeros y recordaba algo que no por obvio resulta menos importante: que para poder vivir de una actividad (en este caso profesional) los beneficios deben superar a los gastos, y para ello debemos de tener muy claros cuales son. &lt;a href="#fnref:2" class="footnote-backref" role="doc-backlink">&amp;#x21a9;&amp;#xfe0e;&lt;/a>&lt;/p>
&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;/section></description></item><item><title>Introducción al GIS a través de QGIS</title><link>https://carloscamara.es/blog/2015/02/04/introduccion-al-gis-a-traves-de-qgis/</link><pubDate>Wed, 04 Feb 2015 23:47:34 +0100</pubDate><guid>https://carloscamara.es/blog/2015/02/04/introduccion-al-gis-a-traves-de-qgis/</guid><description>&lt;p>A pesar de las numerosas bondades de los&lt;a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_de_Informaci%C3%B3n_Geogr%C3%A1fica" class="ext" target="_blank">&lt;strong> Sistemas de Información Geográfica&lt;/strong>&lt;/a> (SIG -o GIS en inglés) y de las aplicaciones directas que puede tener para el urbanismo, lo cierto es que no tengo constancia de que se enseñe en las facultades de arquitectura. Así pues, a día de hoy, los alumnos (y también muchos profesionales) siguen realizando los planos de análisis urbanísticos con programas de CAD para controlar la geometría y la representación y hojas de cálculo, ortofotomapas&amp;hellip;  Por no mencionar lo difícil (y costoso económicamente) que puede resultar conseguir una base topográfica de calidad para determinados emplazamientos o la gran cantidad de tiempo que requiere generar una buena representación final de estos datos, que de por sí no tienen ninguna relación.&lt;/p>&lt;/p>
&lt;p>Conscientes de esta problemática, &lt;a href="http://etsa.usj.es/es/docentes/ana-ruiz-varona" class="ext" target="_blank">Ana Ruiz Varona&lt;/a>, profesora de Urbanismo y compañera del grupo de investigación Arquitecturas Opensource, y yo mismo, dedicimos programar una pequeña sesión práctica como parte de la formación extracurricular que venimos ofreciendo en la &lt;a href="http://etsa.usj.es/es" class="ext" target="_blank">ETSA USJ&lt;/a> para introducir las bondades de los SIG a los alumnos de la escuela. Para ello preparamos un caso práctico que iríamos desarrollando a la vez que la sesión teórica mediante el programa &lt;strong>&lt;a href="http://qgis.org" class="ext" target="_blank">gQIS&lt;/a>&lt;/strong>, un excelente software de código abierto y multiplataforma de uso bastante extendido debido a su facilidad de uso y las funcionalidades que ofrece y apoyándonos en el movimiento opendata y los datos abiertos proporcionados por el Ayuntamiento de Zaragoza y el Gobierno de Aragón.&lt;/p>
&lt;p>El objetivo del taller era confeccionar un mapa en el que se mostrase una ortofo de un Web Map Service (WMS) en la que se superpusieran las juntas municipales de Zaragoza, cada una de ellas representada con un color distinto en función de su densidad de población, además de mostrar el nombre de la junta y unos gráficos superpuestos con la evolución de población en los últimos años. Las &lt;strong>diapositivas de la sesión y parte del resultado final pueden verse a continuación&lt;/strong>, si bien es posible visitar &lt;a href="http://qgiscloud.com/ccamara/demo_curso_qgis_02" class="ext" target="_blank">este enlace a qgiscloud&lt;/a> con una versión más interactiva y funcional. También pueden descargarse los archivos de trabajo que acompañan a la presentación desde &lt;a href="https://www.dropbox.com/sh/zfwnt0a9mulzixf/AACsI-jVrUSlZYs7CM2uN519a?dl=0" class="ext" target="_blank">este enlace&lt;/a>.&lt;/p>
&lt;script async class="speakerdeck-embed" data-id="d9125475ecc94f8da93caea2aef9b5f7" data-ratio="1.33333333333333" src="//speakerdeck.com/assets/embed.js">&lt;/script>
&lt;p>Así, durante casi tres horas de duración, vimos lo sencillo que puede llegar a ser realizar un ejercicio como el propuesto, apoyándonos en los datos abiertos proporcionados por el Ayuntamiento de Zaragoza y el Gobierno de Aragón, y relacionando toda esta información de orígenes, formatos y características distintas para lograr el resultado deseado.&lt;/p>&lt;p>La sesión tuvo muy buena acojida y los alumnos que asistieron a la sesión quedaron impresionados con las potencialidades del SIG en general y de qGIS en particular. Tanto es así que quedaron con tantas ganas de más que esperamos poder ofrecer una formación más completa sobre este software en el futuro, ya sea dentro del grado o como complemento formativo.&lt;/p>
&lt;p>&lt;iframe src="https://m.qgiscloud.com/ccamara/demo_curso_qgis_02" width="100%" height="400px" frameborder="0">Ver versión completa&lt;/iframe></description></item><item><title>Hacia una cultura de software responsable: reflexiones sobre el aprendizaje de herramientas digitales en arquitectura</title><link>https://carloscamara.es/blog/2014/12/01/hacia-una-cultura-de-software-responsable-reflexiones-sobre-el-aprendizaje-de/</link><pubDate>Mon, 01 Dec 2014 00:16:41 +0100</pubDate><guid>https://carloscamara.es/blog/2014/12/01/hacia-una-cultura-de-software-responsable-reflexiones-sobre-el-aprendizaje-de/</guid><description>&lt;p>A pesar de lo evocadora y prototípica que resulta la imagen del arquitecto trabajando en su mesa de dibujo, con su paralex, sus &lt;em>rotrings&lt;/em> y su carboncillo, lo cierto es que hoy en día es imposible concebir nuestra profesión sin &lt;strong>medios informáticos.&lt;/strong> Tanto es así que, actualmente, sería imposible realizar en tiempo y forma toda la documentación gráfica y escrita que requiere un proyecto arquitectónico y todos los trámites burocráticos asociados a él. Sin embargo, las herramientas informáticas no son imprescindibles únicamente por el hecho de reducir tiempos o minimizar errores entre toda la documentación generada, sino también porque proporcionan &lt;strong>nuevas formas de expresión sin precedentes&lt;/strong>.&lt;/p>&lt;/p>
&lt;p>Así pues, queda fuera de toda duda la necesidad que tenemos los arquitectos de desenvolvernos adecuadamente con las herramientas informáticas, pero &lt;strong>¿cómo aprenden los futuros arquitectos a usarlas?&lt;/strong> Si bien ya hace más de 15 años desde que se empezaran a ver los primeros proyectos fines de carrera dibujados en CAD, lo cierto es que la inclusión de &lt;strong>asignaturas obligatorias&lt;/strong> en los planes de estudios de arquitectura es relativamente reciente. Este hecho es algo que podemos constatar quienes terminamos la carrera durante la primera década del año 2000 y nos vimos obligados a aprender, por nuestra cuenta y basándonos en el método de ensayo-error, a dibujar en CAD, a modelar en 3D, a hacer &lt;em>renders&lt;/em>, a realizar fotomontajes, a imprimir planos… incluso a pesar de la oposición al uso del ordenador de algunos profesores.&lt;/p>
&lt;p>Quizá, como reacción a esta posición tan poco pedagógica, la totalidad planes de estudios recientes presentan al menos una asignatura en los primeros cursos en la que se enseñan herramientas digitales. Algunas, incluso, empiezan a tener sus propios &lt;strong>laboratorios de fabricación digital. &lt;/strong>Sin embargo, un análisis más pormenorizado revela que la gran mayoría de estas asignaturas son &lt;strong>meramente instrumentales&lt;/strong> y que, en realidad, solo se enseña, como si de recetas de cocina se tratase, a utilizar programas de dos casas comerciales muy concretas. Quienes defienden esta postura se escudan en que son los &lt;strong>programas “más utilizados”,&lt;/strong> sin siquiera plantearse que los programas más comunes actualmente en nuestro entorno, pueden no serlo en cinco años (cuando los alumnos terminen la carrera) o en otro país (un escenario muy probable para muchos estudiantes).&lt;/p>
&lt;p>En mi opinión, se trata de un grave error por varios motivos. El primero es que la universidad no debería enseñar recetas o soluciones a problemas concretos, sino &lt;strong>enseñar a pensar y a resolver problemas reales&lt;/strong> por uno mismo. Por tanto, no aporta ningún valor una asignatura cuya única bibliografía es un manual y que &lt;strong>podría ser impartida por un comercial.&lt;/strong> A la postre, este método deja fuera de forma sistemática tecnologías, alternativas y debates muy necesarios. El segundo motivo es que el verdadero objetivo de cualquier escuela debe ser formar a &lt;strong>arquitectos independientes y críticos&lt;/strong> y, en ningún caso, crear futuros consumidores totalmente dependientes de productos que solo responden a una lógica de mercado. El tercer motivo, y el más importante, tiene que ver con cómo condicionan las herramientas utilizadas a la capacidad creativa y proyectual. En este sentido, soy un convencido de que &lt;strong>los programas informáticos y las tecnologías son herramientas y, por tanto, deben servir a quienes las utilizan, en lugar de condicionarles&lt;/strong>. Y, para que eso sea cierto, es imprescindible que el alumno entienda no tanto los &lt;em>cómos&lt;/em> de las herramientas (algo que adquirirá indefectiblemente a través de la experiencia y el tiempo), sino los &lt;em>porqués&lt;/em> que le permitan desarrollar su capacidad crítica, que tan útil resulta en tantas áreas de la profesión como de la vida; pero, sobre todo, su propio criterio. Un criterio que sirva tanto en la elección de las mejores herramientas para su casuística concreta (que tiene que ver con cosas tan dispares como los problemas a los que se enfrente, el presupuesto disponible, el tiempo o sus propias capacidades y habilidades), como en la manera de utilizarlas de forma óptima.&lt;/p>
&lt;p>&lt;strong>¿Cómo se traduce todo esto en una asignatura?&lt;/strong> Me gustaría poder decir que tengo soluciones sobre cómo debería ser la docencia de este tipo de asignaturas, pero no es así. Ni siquiera tras llevar impartiendo la asignatura Herramientas Digitales en la &lt;a href="http://etsa.usj.es/" class="ext" target="_blank">ETSA USJ&lt;/a> desde 2009 he encontrado la fórmula perfecta; así que, año tras año, tengo que ir haciendo ajustes. Y es que la realidad es mucho más compleja que lo expuesto anteriormente, a fin de cuentas intervienen factores como la relación entre &lt;strong>mercado y universidad&lt;/strong>, el papel que juegan o deben jugar los &lt;strong>programas de código abierto&lt;/strong> (y, en general, la cultura abierta; uno de los pilares del FABLAB), los prejuicios que hay en unos y otros… Pero, sea como fuere, las reflexiones anteriormente planteadas no se deben pasar por alto si queremos orientar nuestros pasos hacia la creación de una cultura digital responsable y alejarnos de la enseñanza que crea meros consumidores acríticos.&lt;/p>
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Artículo publicado originalmente en el &lt;a href="http://blogfundacion.arquia.es/2014/07/hacia-una-cultura-de-software-responsable-reflexiones-sobre-el-aprendizaje-de-herramientas-digitales-en-arquitectura/" class="ext" target="_blank">Blog de la Fundación Caja de Arquitectos&lt;/a>
&lt;/div>
&lt;/div></description></item><item><title>“Pensamiento global, actuación local”: Una forma de afrontar los retos de futuro en la educación universitaria de la arquitectura: el caso de Herramientas Digitales</title><link>https://carloscamara.es/blog/2013/09/11/pensamiento-global-actuacion-local-una-forma-de-afrontar-los-retos-de-futuro-en-la-educacion-universitaria-de-la-arquitectura-el-caso-de-herramientas-digitales/</link><pubDate>Wed, 11 Sep 2013 09:04:36 +0100</pubDate><guid>https://carloscamara.es/blog/2013/09/11/pensamiento-global-actuacion-local-una-forma-de-afrontar-los-retos-de-futuro-en-la-educacion-universitaria-de-la-arquitectura-el-caso-de-herramientas-digitales/</guid><description>&lt;p>&lt;iframe src="https://prezi.com/embed/a2dg6qnyirmh/?bgcolor=ffffff&amp;amp;lock_to_path=0&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;autohide_ctrls=0&amp;amp;features=undefined&amp;amp;disabled_features=undefined" width="100%" height="400" frameborder="0">&lt;/iframe>&lt;/p>
&lt;p>Mientras ordenaba el disco duro de mi ordenador he encontrado el "paper" que envié para las &lt;a href="https://www.pa.upc.edu/Varis/altres/arqs/congresos/copy_of_International-Workshop-COAC-Barcelona-2012---Jornadas-Cientificas-COAC-Barcelona-2012" class="ext" target="_blank">Jornadas Científicas “ARQUITECTURA, EDUCACIÓN Y SOCIEDAD”&lt;/a> 2012,&amp;nbsp; en el que se desarrolla un poco más el contenido de la &lt;a href="http://carloscamara.es/conferencias/pensamiento-global-actuacion-global-y-retos-de-futuro-en-la-ensenanza-de-la">presentación&lt;/a> que encabeza este artículo. Me ha parecido relevante compartirlo ahora porque, más allá de explicar el funcionamiento de la asignatura de Herramientas Digitales que imparto en la &lt;a href="http://etsa.usj.es" class="ext" target="_blank">ETSA USJ&lt;/a> desde 2009, la situación que describe al principio del mismo acerca del &lt;a href="https://carloscamara.es/node/365">contexto cambiante&lt;/a> y del &lt;a href="https://carloscamara.es/node/366">estado de la enseñanza de la arquitectura&lt;/a> sigue siendo vigente y puede (me gustaría) dar todavía mucho debate.&lt;/p>
&lt;p>Dado que se trata de un texto relativamente largo he creido conveniente publicar en esta entrada el resúmen y en páginas siguientes iré colgando los distintos capítulos que lo conforman. El texto íntegro puede descargarse en el &lt;a href="http://carloscamara.es/pensamiento-global-actuacion-local/version-en-pdf">PDF Original &lt;/a>que se encuentra al final de la lectura.&lt;/p>&lt;p>Espero que sea de vuestro interés.&lt;/p>
&lt;hr>
&lt;h2>“Pensamiento global, actuación local”,&lt;/h2>&lt;h3>Una forma de afrontar los retos de futuro en la educación universitaria de la arquitectura: el caso de Herramientas Digitales&lt;/h3>&lt;p>&lt;strong>Resumen: &lt;/strong>En un contexto cambiante y convulso como el que está viviendo la arquitectura en estos momentos, son muchas las voces que postulan que la enseñanza universitaria de la arquitectura debería cambiar para adaptarse. Por un lado, está la eterna discusión respecto a cómo adaptar la situación específica española al contexto del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) que hace que en estos momentos coexistan hasta cuatro planes de estudios diferentes en las distintas escuelas de arquitectura españolas. Por otro, están aquellos quienes denuncian un alejamiento entre la educación universitaria y la realidad profesional y que el sector debe replantearse ya desde las propias escuelas.&lt;/p>&lt;p>Lejos de querer entrar en un debate sobre si el modelo de enseñanza universitario debe ser aplicado al mercado laboral o de si este, así como la profesión, deben ser reconsiderados globalmente, la presente comunicación hace gala de la máxima “Pensar globalmente, actuar localmente” poniendo énfasis en los pequeños cambios en el enfoque y metodología que pueden hacer los profesores desde sus respectivas asignaturas teniendo muy claro el contexto global de la profesión.&lt;/p>&lt;p>Para ello se centrará en los aciertos y errores del caso concreto del planteamiento de la asignatura Herramientas Digitales que imparto en la Universidad de San Jorge, una asignatura obligatoria de primer curso que lejos de ser una asignatura instrumental al uso, parte de la premisa de asumir que el uso de las herramientas informáticas son una necesidad y una realidad en el trabajo en un estudio de arquitectura.&lt;/p></description></item><item><title>De Erasmus en la Universidad de Limerick</title><link>https://carloscamara.es/blog/2013/03/08/de-erasmus-en-la-universidad-de-limerick/</link><pubDate>Fri, 08 Mar 2013 09:22:21 +0100</pubDate><guid>https://carloscamara.es/blog/2013/03/08/de-erasmus-en-la-universidad-de-limerick/</guid><description>
&lt;div style="position: relative; padding-bottom: 56.25%; height: 0; overflow: hidden;">
&lt;iframe src="https://player.vimeo.com/video/61359997" style="position: absolute; top: 0; left: 0; width: 100%; height: 100%; border:0;" title="vimeo video" webkitallowfullscreen mozallowfullscreen allowfullscreen>&lt;/iframe>
&lt;/div>
&lt;p>Hace una semana que volví de una breve estancia como profesor invitado en la  &lt;a href="http://saul.ie/" class="ext" target="_blank">School of Architecture at University of Limerick (SAUL)&lt;/a> gracias al programa erasmus de movilidad para profesores, una escuela que comparte varias similitudes con la &lt;a href="http://etsa.usj.es" class="ext" target="_blank">ETSA&lt;/a> de la &lt;a href="http://usj.es" class="ext" target="_blank">Universidad San Jorge&lt;/a>, en la que imparto clases actualmente. Durante los cinco días que pude estar allí, tuve la oportunidad de unirme a la asignatura optativa Digital Fabrication asistiendo a los profesores &lt;a href="http://javierburon.net/" class="ext" target="_blank">Javier Buron&lt;/a> y Michael McLaughlin y los estudiantes Stephen Bourke, Emmanuel Chomarat, David Grace, Weixang Huang, Peter Lawlor y Klest Pango durante el montaje de la cortadora láser &lt;a href="http://labs.nortd.com/lasersaur/" class="ext" target="_blank">&lt;em>Lasersaur&lt;/em>&lt;/a>. Esta máquina es la más compleja y cara de las que han montado en el &lt;a href="https://www.facebook.com/FabLabAtSAUL" class="ext" target="_blank">FABLABSaul&lt;/a>, y viene después de haber ensamblado exitosamente la máquina de control numérico &lt;a href="http://buildyourcnc.com/blackFoot48v40.aspx" class="ext" target="_blank">Blackfoot CNC Router&lt;/a> (curso 2011-12) y la impresora 3D &lt;a href="http://reprap.org/wiki/Mendel" class="ext" target="_blank">Reprap Pro Mendel&lt;/a> (tres semanas antes, &lt;a href="https://vimeo.com/60248119" class="ext" target="_blank">ver vídeo&lt;/a>), lo cual demuestra que estamos ante un equipo humano muy motivado y con gran experiencia.&lt;/p>&lt;/p>
&lt;p>Además de mi colaboración en el montaje de la &lt;em>lasersaur&lt;/em>, pude vivir el día a día de la escuela asistiendo a varias clases como oyente (como el caso de la clase de &lt;a href="http://saul.javierburon.net/drawing-representation/typography/" class="ext" target="_blank">clase de tipografía&lt;/a> impartida por Javier Buron y otra sobre gobernanza urbana que me pareció sumamente interesante y apropiada pero lamento no haber podido escucharla completamente) e incluso pude participar en el primer mapathon organizado por la escuela, con el objetivo de mejorar la calidad de los mapas y datos de la ciudad de Limerick en&amp;nbsp;&lt;a href="https://openstreetmap.org" class="ext" target="_blank">OpenSreetMap.&lt;/a>&lt;/p>
![Un momento del taller de OpenStreetMap](/img/post/img_20130227_174157.jpg)
&lt;p>Si siempre he defendido que todos los alumnos deberían irse de erasmus debido a que se trata de una experiencia sumamente enriquecedora, en esta ocasión tengo que decir que ha sido tanto o más enriquecedora la experiencia como profesor erasmus (aunque muy distintas por razones obvias). Sea como fuera, la experiencia ha resultado muy positiva, no solo por el hecho de participar en actividades tan poco convencionales y excitantes como el montaje de una cortadora láser o contribuir a OpenStreetMap (uno de mis últimos hobbies), sino también (e incluso más importante) porque me ha permitido aprender de otras formas de enseñar arquitectura, que estoy seguro servirán para mejorar mis habilidades como docente y espero que sirvan también para favorecer mobilidad entre ambas instituciones.&lt;/p>
&lt;p>Espero que en el futuro próximo pueda repetir experiencias como esta. Para empezar tendremos la suerte de tener a Javier Buron en la ETSA USJ a finales de abril...&lt;/p></description></item><item><title>Armas de doble.cero filo</title><link>https://carloscamara.es/blog/2009/08/25/armas-de-doble.cero-filo/</link><pubDate>Tue, 25 Aug 2009 00:16:41 +0100</pubDate><guid>https://carloscamara.es/blog/2009/08/25/armas-de-doble.cero-filo/</guid><description>&lt;p>Ahora que algunos entendidos empiezan a hablar de las &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Web_sem%C3%A1ntica" target="_blank" rel="noopener">webs semánticas&lt;/a> como la futura &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Web_3.0" target="_blank" rel="noopener">web 3.0&lt;/a>, está en boca de muchos aplicar el concepto &amp;ldquo;2.0&amp;rdquo; a casi todo lo que podamos imaginar, aunque a veces (la mayoría) sea erróneamente debido al desconocimiento del verdadero significado del término. Existe consenso en que webs como &lt;a href="https://wikipedia.org" target="_blank" rel="noopener">Wikipedia&lt;/a>, &lt;a href="http://delicious.com/" target="_blank" rel="noopener">Delicious&lt;/a>, &lt;a href="http://www.blogger.com/" target="_blank" rel="noopener">Blogger&lt;/a>, &lt;a href="http://flickr.com/" target="_blank" rel="noopener">flickr&lt;/a> o facebook podrían acuñarse bajo la etiqueta de web 2.0, ¿pero qué tienen en común todas ellas? A parte de que todas utilizan tecnología de servidor y almacenan los datos en bases de datos, comparten un concepto común, que es el auténtico significado de la palabra. Aún a riesgo de simplificar mucho, la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Web_2.0" target="_blank" rel="noopener">web 2.0&lt;/a> no es, por tanto, ni una tecnología ni un software concreto, sino un término que permite hablar de una característica común que cumplen los sitios web que, contrariamente a lo que ocurre con las webs tradicionales que hoy conocemos como 1.0 en las que una persona (o varias, pero relativamente pocas) publica contenido y otras muchas lo leen (sin posibilidad a nada más), los visitantes pueden aportar contenido y se convierten, por tanto, en emisores. Es decir &lt;strong>las webs 2.0 son las que dotan de un papel activo a aquellos que antes eran pasivos y eso implica que se rompe la relación clásica y unidireccional entre emisor y receptor&lt;/strong>.&lt;/p>
&lt;p>Se trata de un cambio sencillo en apariencia pero complejo en cuanto a la cantidad y profundidad de implicaciones que conlleva, entre las cuales me gustaría destacar dos. Por un lado cualquier persona, de cualquier lugar del mundo, condición, nivel de estudios o económicos&amp;hellip; puede expresarse y compartir su conocimiento con facilidad y en igualdad de condiciones (al menos a nivel teórico). Por otro lado, las informaciones publicadas en un sitio 2.0 estarán continuamente sujetas a examen por los lectores, quienes podrán enmendarlas o complementarlas si se da el caso, con lo cual serán mucho más fiables y completas. Además de estas dos ventajas indiscutibles, &lt;strong>parte de su éxito se debe también a que está estrechamente ligada a conceptos que trascienden el ámbito de las webs o del conocimiento y que en muchos casos son tan universales, atemporales, y por tanto actuales, como el de la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Inteligencia_colectiva" target="_blank" rel="noopener">inteligencia colectiva&lt;/a>, la democracia o la libertad, y sientan las bases hacia la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sociedad_del_conocimiento" target="_blank" rel="noopener">sociedad del conocimiento&lt;/a>.&lt;/strong>&lt;/p>
&lt;p>Sin embargo sus mayores virtudes pueden ser también sus mayores defectos: la enorme facilidad que supone poder publicar cualquier cosa por cualquier persona implica que por una parte se publique mucha más información y por otra que haya más probabilidades de que esta sea imprecisa o incluso errónea, ya sea por interés, por desconocimiento o por descuido. Ya no importa tanto si se tiene algo que contar o si se está capacitado para hacerlo sino que precisamente porque se puede hacer, se hace. &lt;strong>Las reglas del juego han cambiado radicalmente, y con ellas el paradigma de modelo informativo y de aprendizaje&lt;/strong>. En el modelo anterior las informaciones que nos llegaban pasaban por muchos filtros antes de ver la luz: había que poder demostrar cierta solvencia intelectual para que alguien (normalmente una editorial) lo publicase y también había que tener medios económicos para hacerlo (con lo cual generalmente solo se publicaba algo cuando se estaba muy seguro de querer hacerlo), por lo tanto la calidad de las informaciones se presuponía y estaba en cierta manera garantizada. En este nuevo modelo simplemente basta tener acceso a internet (algo que no siempre es tan fácil), interés por decir algo y elegir uno de los millones de sitios web/medios que existen para hacerlo o, por qué no, crear uno propio.&lt;/p>
&lt;p>&lt;strong>Hoy, por tanto, no es tan importante tener acceso a la información&lt;/strong>, pues es mucho más fácil poder acceder a ella y existe mucha más que antes, &lt;strong>sino tener la capacidad de saber distinguir las delgadas líneas que separan las opiniones de los hechos objetivos, las informaciones de la publicidad y elaborar un criterio propio&lt;/strong> que permita discriminar la información, filtrarla y elegir aquella que es fiel a la realidad y no esconde subterfugios, algo que no es en absoluto baladí. Incluso aquel que únicamente quiera limitarse a informarse se verá obligado a someter a juicio todo lo que lea para poder posicionarse, algo que si se aprende a hacer bien, es incluso más enriquecedor a nivel intelectual y personal. Una vez más lo que era pasivo se convierte en activo. Y si es cierto que aprender a discriminar la información que nos llega o determinar la fiabilidad de una fuente de información es todo un reto para el futuro inmediato, no es menos cierto que se presenta un reto mayor para todos aquéllos que estamos al otro lado, especialmente para los que no hemos tenido una formación como informadores pero que escribimos en mayor o menor grado en la red, pues la responsabilidad asumida obliga a un ejercicio de honestidad con uno mismo y con los lectores que haga evidente el valor aportado, que poco tiene que ver con diseños llamativos, número de visitas o cantidad de comentarios. Y eso también hay que aprender a hacerlo, ya que si no lo hacemos únicamente contribuiremos a crear humo en una maraña información que a veces resulta excesiva o innecesaria.&lt;/p></description></item><item><title>Por una cultura de software responsable (I).</title><link>https://carloscamara.es/blog/2006/12/20/por-una-cultura-de-software-responsable-i/</link><pubDate>Wed, 20 Dec 2006 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://carloscamara.es/blog/2006/12/20/por-una-cultura-de-software-responsable-i/</guid><description>&lt;p>Una de las preguntas más importantes que deberíamos hacernos como profesionales es la elección del &lt;em>&lt;a title="Software en wikipedia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Software" target="_blank">software&lt;/a>&lt;/em> que vamos a utilizar en el desempeño de nuestra profesión. Sin embargo la experiencia dice que esta pregunta es casi siempre obviada y se acaba utilizando el programa que hemos aprendido a usar o el que usa la mayoría de gente, sin plantearnos si realmente es el que mejor se ajusta a nuestras necesidades. Y es que nos enfrentamos a dos grandes lastres: por un lado el del mercado, que impone sus propias reglas pensando únicamente en el propio beneficio, y por el otro tenemos la enseñanza que se da en las facultades, que se suele limitar a enseñar un solo programa (dos a lo sumo) cuya elección también responde en gran parte al mercado.&lt;/p>
&lt;p>Sobre el primer punto poco puedo decir; vivimos en una sociedad de consumo que no acabo de comprender, así que hoy me centraré en el segundo: la enseñanza del &lt;a title="CAD en wikipedia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/CAD" target="_blank">CAD&lt;/a> en las facultades. Soy consciente de que las licencias de los programas son caras y que las universidades tienen unos fondos limitados, así que no es de extrañar que se lleguen a acuerdos con determinadas distribuidoras para disponer de condiciones ventajosas para la adquisición de tantas licencias. Sin embargo eso supone un problema, pues quedamos al amparo de una sola marca comercial, que está condicionando (y lo sabe) las tendencias del que será su próximo cliente. Creo que las universidades deberían ser conscientes de que eso va en contra de los objetivos formativos que defienden y deberían tomar carta en el asunto. Al fin y al cabo, contrariamente a lo que pudiese parecer, son ellas quienes tienen la sartén cogida por el mango.&lt;/p>
&lt;p>En mi experiencia, la enseñanza del CAD es todavía algo relativamente nuevo y se centra única y exclusivamente en enseñar a dibujar, para lo cual se enseñan los comandos más frecuentes que ofrece un programa concreto y a lo sumo uno o dos procedimientos o &amp;ldquo;truquitos&amp;rdquo; como si de un manual se tratase. En mi opinión, este sistema es del todo ineficaz, primero porque los programas de CAD son mucho más que herramientas de dibujo (cada vez más se orientan a la gestión) y en segundo lugar porque lo importante no es tanto saber &lt;strong>cómo&lt;/strong> hacer las cosas (aprender que para dibujar una línea hay que escribir &lt;em>&amp;ldquo;line&amp;rdquo;&lt;/em> o ir al icono con forma de línea se puede hacer por uno mismo en poco tiempo) sino aprender &lt;strong>qué &lt;/strong>puede hacer el programa. El método se irá adquiriendo con el tiempo y la práctica.&lt;/p>
&lt;p>Conocer la herramienta para saber sus puntos fuertes y sus puntos débiles es lo que permite sacarle el máximo partido y es lo que interesa al usuario. Se trata pues de adquirir un &lt;strong>criterio&lt;/strong> y unos conocimientos propios que nos permitan dominar a la herramienta y no a la inversa, y para que se de eso es imprescindible por una parte conocer varias de las opciones que nos encontraremos en el mercado y por otra conocer las experiencias de otros profesionales y establecer un diálogo para enfrentarse a determinados problemas que son inherentes a la profesión. Salta a la vista, pues, el importante papel que podrían jugar las universidades en la enseñanza –responsable- del CAD, ya que poseen los medios materiales, técnicos y humanos para establecer unas bases de aprendizaje muy superiores a las que tendríamos cada uno de nosotros como individuos. Sin embargo, las universidades no son los únicos que juegan un papel importante en lo que he llamado &lt;em>&amp;ldquo;cultura de software responsable&amp;rdquo;&lt;/em>: cuando la enseñanza acaba, la vida profesional empieza y allí tienen &amp;ldquo;competencias&amp;rdquo; otras instituciones como los Colegios Oficiales, y&amp;hellip; de eso espero poder hablar en otra ocasión.&lt;/p>
&lt;p>Dicen que &lt;a href="http://www.biblija.net/biblija.cgi?m=Jn+8%2C+31-32&amp;amp;id22=1&amp;amp;pos=0&amp;amp;set=13&amp;amp;lang=es">el saber nos hará libres&lt;/a>, y esto es más que cierto en este caso: cuantos más conocimientos tengamos menos estaremos condicionados en el uso de unas determinadas herramientas y de un proceso proyectual coartado por no haber elegido libremente.&lt;/p></description></item></channel></rss>